La fibrosis Imprimir E-Mail
La fibrosis cardiaca es el indicador de mal pronóstico más importante en el corazón hipertenso, según un estudio del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, que se publica en la revista Nature Clinical Practice Cardiovascular Medicine.

La fibrosis es la lesión determinante de la evolución del corazón del hipertenso, según avala un artículo firmado por especialistas del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra y la Clínica Universitaria (CUN), que se publica en la revista Nature Clinical Practice Cardiovascular Medicine.

Durante gran parte del siglo XX se consideró que el crecimiento del músculo cardíaco, hipertrofia ventricular izquierda HVI, que presentan los hipertensos era beneficioso para el corazón. Se pensaba que esa alteración permitía bombear sangre con más fuerza, para compensar la resistencia debida a la hipertensión, ha explicado Javier Díez, coordinador del artículo.

Sin embargo, "estudios clínicos y epidemiológicos de finales de siglo revelaron que los hipertensos con HVI presentaban complicaciones cardiacas más frecuentes y severas que las personas hipertensas sin HVI".

El equipo de Navarra y otros grupos científicos pensaron que el corazón de los hipertensos podía sufrir alteraciones estructurales que producían su cicatrización masiva o fibrosis miocárdica. También se creyó que, enmascaradas en esa hipertrofia, podrían encontrarse alteraciones decisivas que, a la larga, indicasen un peor pronóstico de los hipertensos con HVI.

Métodos diagnósticos
Díez y sus colaboradores intuyeron hace ya 20 años que la progresiva sustitución de las células musculares cardíacas por fibras inertes desempeñaba un papel crítico en el deterioro del corazón y la aparición de complicaciones clínicas en los pacientes hipertensos. Durante estos años, "nuestro equipo ha aportado evidencias en animales y en pacientes hipertensos de que esa hipótesis era cierta y hemos explorado algunos de los mecanismos por los que se produce".

En este sentido, quizá lo más relevante es que los investigadores del CIMA y la CUN han desarrollado un método para el diagnóstico incruento de la fibrosis miocárdica y han demostrado que ciertos tratamientos farmacológicos no sólo la previenen, sino que además la reparan.

En el artículo de Nature Clinical Practice Cardiovascular Medicine, revista del grupo Nature cuyo editor es Valentín Fuster, firman, además de Javier Díez, Arantxa González y Begoña López, de la Universidad de Navarra, y Ramón Querejeta, del Hospital Donostia, de San Sebastián. Revisan las aportaciones de su equipo y de otros grupos en esta línea de investigación.

La trascendencia de la confirmación de esta hipótesis es notable, pues el 30 por ciento de la población adulta mundial es hipertensa y la mitad de ella presenta HVI, por lo que está expuesta a las consecuencias de la fibrosis miocárdica.

 
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