En Estados Unidos, un país en el que los niños
son cada vez más gordos, la "diabesidad", una forma de diabetes
provocada por la obesidad, hace estragos entre ellos, indicó una
experta en sobrepeso infantil.
"Hay dos formas de diabetes: una enfermedad
que se genera cuando el cuerpo es incapaz de usar y almacenar
apropiadamente la glucosa, lo que provoca su permanencia en sangre en
cantidad superior a la normal", explicó Francine Kaufman, endocrinóloga
del hospital pediátrico de Los Ángeles, a la AFP.
"Está la diabetes tipo I, de origen a menudo genético, a veces
también llamada diabetes juvenil porque normalmente comienza durante la
infancia y es cuando el cuerpo no produce insulina, por lo que estas
personas deben inyectarse insulina para poder vivir", indicó.
"En el tipo II el cuerpo sí produce insulina, pero o bien no
produce suficiente o no puede aprovechar la que produce. Este tipo
suele ocurrir principalmente en personas a partir de los 50 años de
edad", explicó.
Pero desde hace 20 años, con la explosión de casos de obesidad en
los niños en Estados Unidos, estos comenzaron a ser víctimas de este
tipo de diabetes, además de otras complicaciones como tensión arterial
y colesterol.
"He visto los efectos devastadores de pandemias y nuevas
enfermedades, como el sida. Pero la diabetes de tipo II en los niños es
como un ‘tsunami' que no ha atacado", dijo.
Kaufman agregó que en el hospital donde trabaja los niños que
sufren diabetes tipo II representan el 25% de los casos de esta
enfermedad.
Según la última Encuesta de Salud y Nutrición Nacional (NHANES),
16% de los niños y adolescentes de entre 6 y 19 años son obesos.
Esto representa un aumento de 45% en el sobrepeso de niños y
adolescentes en los últimos ocho años. "Actualmente vemos el resultado
de 40 mil años de lucha del hombre por la seguridad alimenticia: hemos
ido muy lejos y hoy vemos las consecuencias de sobreabundancia y el
exceso para algunos", comentó Kaufman.
La diabetes tipo 2 puede desarrollar muchas complicaciones serias
como enfermedades cardiovasculares, ceguera (retinopatía), lesiones
nerviosas (neuropatía) y daño renal (nefropatía).
"De esta manera un diabético acorta su esperanza de vida en 20 años", dijo.
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