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Una treintena de naciones comenzará la
semana próxima la tarea de destrabar las negociaciones sobre reforma de
la ONU, ante el peligro de hundimiento de esa iniciativa, dijeron hoy
funcionarios diplomáticos en esta sede mundial.
Ese reducido grupo negociador
quedaría formado para el 30 de este mes, tras finalizar las consultas
que el presidente de la Asamblea General, Jean Ping, realiza con los
diversos bloques regionales, añadieron las mismas fuentes que pidieron
el anonimato por su vínculo con el proceso.
En declaraciones anoche a la
prensa, el propio Ping había adelantado que pondría en marcha "una
nueva táctica negociadora" para tratar de lograr un proyecto final
sobre reforma de la ONU aceptable para sus 191 estados miembros.
"Ese documento debe respetar las
ideas de todos los miembros de la ONU", apuntó Ping, quien conserva el
cargo de ministro del Exterior de Gabón.
La intención del alto funcionario
diplomático africano es procurar alguna vía que permita avanzar en las
negociaciones, apremiado por la proximidad de la cumbre especial de
líderes mundiales, prevista en esa sede del 14 al 16 de septiembre
venidero.
De esa manera, la jefatura de ONU
espera tener algo a tiempo para presentarlo a la aprobación de los más
de 170 jefes de Estado o de Gobierno que se darán cita aquí el mes
próximo, reveló.
Las diversas propuestas para que
este magno organismo mundial, creado al término de la Segunda Guerra
Mundial hace 60 años, sea ajustado a las realidades del presente
milenio, aparecen contenidas en un borrador de 38 páginas escritas a un
espacio.
El grupo estaría formado por
negociadores en representación del Movimiento No Alineado, el Grupo de
los 77, la Unión Europea, la Unión Africana y otros, así como por
Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China en su calidad de
miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
"Pero cualquier estado miembro
tendrá acceso a esa instancia para presentar sus puntos de vistas",
indicaron los funcionarios consultados por Prensa Latina.
Al parecer, los debates de ese
reducido grupo negociador estarán enfocados en aquellos temas que más
discrepancias han motivado entre los estados miembros.
Desde las consultas sostenidas a
principios de año, las más agrias controversias han estado girando en
torno al tema del terrorismo, la reparación capital de los mecanismos
de derechos humanos, desarme, desarrollo, ampliación del Consejo de
Seguridad y las nuevas definiciones para intervenir o recurrir a la
fuerza.
La iniciativa del presidente de la
Asamblea General de concentrar las negociaciones sobre reforma en pocos
estados, tiene lugar después que la misión diplomática de Estados
Unidos, encabezada por el embajador John Bolton, echó a rodar la semana
pasada la idea de eliminar o renegociar la mayor parte del presente
borrador.
Entre las opciones propuestas por
Bolton figuraban reanudar las negociaciones desde el principio, línea
por línea, o en su lugar, elaborar un resumen de dos o tres páginas
para su presentación ante la cumbre de septiembre próximo.
Con anterioridad a las sugerencias
de Bolton, la embajadora alterna de la misión estadounidense Anne
Patterson se habia quejado en particular de que la sección dedicada al
tema del desarrollo, que abarca 15 páginas del proyecto, era demasiado
larga.
También objetó que se ponía mucho
énfasis en aspectos de desarme y que la redacción sobre lo referido a
la Corte Penal Internacional no reflejaba los intereses de Estados
Unidos.
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