|
Otro medicamento contra obesidad |
|
|
Médicos españoles testean el tungsteno sódico, un
mineral, en pacientes sanos, luego de que se demostraran propiedades
adelgazantes de la sustancia en ratas
El tungsteno sódico se perfila como una nueva herramienta terapéutica
contra la obesidad, según los resultados de tres ensayos en fase uno
llevados a cabo en el Hospital del Mar de Barcelona en cuarenta
voluntarios sanos, según ha dicho a EFE Emilio Gil, director médico de
Bayer.
Los estudios, que descartan por ahora que este mineral
provoque efectos secundarios en los usuarios sanos, se iniciaron tras
demostrarse las propiedades adelgazantes de esta sustancia en ratas.
Según
ha explicado hoy Ramón Gomis, responsable del equipo del Hospital
Clínico y la Universidad de Barcelona que ha descubierto sus
propiedades, el tungsteno sódico aumenta el gasto energético y mejora
el metabolismo de las grasas.
El estudio con pacientes sanos se
ha llevado a cabo en el Hospital del Mar, mientras que la investigación
en laboratorio se ha desarrollado en el Hospital Clínico.
Gomis
ha remarcado al anunciar la publicación de los estudios en
"Endocrinology" y en "Proteomics", dos revistas científicas de
prestigio, que han identificado además las proteínas que pueden verse
afectadas por la acción del fármaco, cuya patente se vendió en 2001 a
la empresa Bayer.
El director médico de Bayer ha confirmado a
EFE que el desarrollo del fármaco y los ensayos se harán en España, y
que la empresa tiene puestas muchas esperanzas en este producto, que es
el más prometedor de todos los que se están estudiando en este campo
por las repercusiones que puede tener a nivel mundial.
También
ha anunciado en que a principios de año se podría ensayar en personas
obesas, ya que hasta ahora sólo se ha probado en voluntarios sanos de
peso normal para detectar posibles efectos indeseables.
El
Hospital Clínic de Barcelona y la Universidad de Barcelona estudiaban
hace años las posibles aplicaciones del tungsteno para combatir la
diabetes, y detectaron al investigar en ratas que éstas perdían peso de
forma significativa al ser tratadas con este mineral, incluso si se les
administraba una dieta grasa.
Ante esto, los científicos
abrieron una nueva investigación sobre este mineral, pero centrado en
la obesidad, que determinó que se lograba que las ratas perdieran peso
y se mantuvieran.
Ramón Gomis ha recordado que la efectividad
del tungsteno sódico se comprobó en ratas con obesidad inducida por una
dieta rica en grasa denominada "de cafetería" que incluía patés, leche
y otros productos grasos, con la que se logró que en 30 días
incrementaran de forma significativa su peso, en comparación con otras
ratas alimentadas de forma estándar.
Posteriormente, y durante
30 días más, se las trató con tungsteno sódico, lo que les hizo
disminuir de forma significativa el incremento de peso corporal, tanto
en las ratas alimentadas de forma estándar como las que habían seguido
la dieta "de cafetería".
Además, se llevó a cabo un período de
recuperación de un mes para investigar si el tratamiento con tungsteno
sódico tenía efectos reversibles en los animales, y se demostró que
mucho después del tratamiento el tungsteno causaba un efecto
adelgazante permanente.
Gomis ha aclarado que si realmente se
demuestra que no tiene toxicidad para los seres humanos, como así
parece por estos primeros estudios, confirmados por Emilio Gil, se
pasará rápidamente a la fase dos del proyecto para comprobar si el
tratamiento es efectivo en obesos no diabéticos.
La obesidad
constituye un desorden metabólico crónico y es una de las causas
principales de mortalidad en los países desarrollados ya que puede
originar enfermedades cardíacas, respiratorias y cáncer.
Se
estima que el 16% de la población es obesa o tiene sobrepeso y que el
6% es diabética, y además se ha establecido que entre un 80 y un 95% de
los diabéticos tienen asociada la obesidad.
Gil ha asegurado
además que las pruebas con pacientes obesos podrán empezar a principios
de año, si se confirma en el último estudio que está en marcha que el
fármaco es seguro y no implica efectos secundarios adversos.
|