Las playas nudistas son para algunos un lugar de descanso, para otros
un lugar donde alegrar la vista y, para los más metidos en este mundo
de la desnudez, una filosofía y una forma de vida. Nada de complejos,
pero mucho cuidado con el sol este verano.
La mayoría de la gente muestra su pudor y su vergüenza ante la
desnudez, en parte, por las reglas sociales que nos han hecho asimilar
a lo largo de los años y los siglos. Eso es lo que ocurre con casi todo
en la sociedad, se tiende a rechazar las cosas singulares y que van en
contra de las normas establecidas.
Según los nudistas, la vergüenza, asociada comúnmente a la desnudez en
las sociedades civilizadas, es el resultado de siglos de
condicionamiento cultural en contra de la exposición completa del
cuerpo en público. Los practicantes nudistas, al no tener ya este falso
sentimiento de pudor, adquieren una mayor seguridad personal y una
nueva apreciación de la belleza y dignidad del cuerpo humano. En cambio
los detractores de la filosofía nudista piensan que es indecente y que
sus publicaciones son obscenas.
El fenómeno de la desnudez no es ni una moda pasajera de la juventud,
ni un fenómeno exclusivo del siglo XX. Aunque el auge del nudismo
comenzara cuando en 1906 el intelectual alemán Richard Ungewitter
publicó Die Nacktheit (La desnudez) las investigaciones arqueológicas
revelan que el nudismo, en forma de baños de sol, ya se practicaba en
la antigüedad en Babilonia, Asiria, Grecia y Roma. Los defensores del
movimiento, en Alemania, sostenían que el nudismo tenía un gran efecto
tónico sobre el cuerpo y la mente. Sin embargo, en la década de 1930,
con la llegada del nacional-socialismo en Alemania, el movimiento
declinó como resultado de las fuertes restricciones sobre el
comportamiento público impuestas por el gobierno. Hoy en día hay muchos
países caracterizados por ser los pioneros en esta filosofía y forma de
vida en la que existen organizaciones y sociedades nudistas, sobre todo
en Noruega, Suecia y Finlandia.
En definitiva, el movimiento nudista defiende el desarrollo parcial de
las actividades humanas en estado de desnudez. La defensa del nudismo
se basa en las ventajas de la exposición del cuerpo a las cualidades
beneficiosas de la luz del sol y del aire libre. Sin embargo, en un
sentido más amplio, el nudismo es una filosofía y una forma de vida.
Sus defensores afirman que la ropa debe ser abandonada excepto cuando
lo exijan los riesgos atmosféricos o las necesidades físicas del
cuerpo, ya que la ropa sólo sirve para atraer la atención erótica sobre
el cuerpo, despertando un deseo sexual insano al ocultar algo que no
queremos mostrar.
Playas y más playas
Sea como sea y por la razón que cada uno tenga (ver a los demás, estar
plenamente de acuerdo con esta forma de pensar y ver la vida o apostar
por el moreno integral) lo cierto es que, en España, están aumentando
en los últimos años los recintos donde se realiza el nudismo.
Sólo en la costa levantina y en la andaluza hay 150 zonas de playa
catalogadas para la práctica del nudismo y en toda España hay 400
arenales en los que podemos practicar el nudismo.
En un principio los nudistas escogían calas y lugares apartados en los
que se sintieran seguros sin nada de ropa en su cuerpo. Eran una
minoría, una excepción e incluso podían ser detenidos por escándalo
público. Pero afortunadamente son los menos los que ya se escandalizan.
Las mujeres parecen ser las que más acuden a estos lugares. Van
concienciadas, no pensando en lo que puedan ver o lo que se pueden
encontrar. Las personas que actualmente van a lugares donde se practica
el nudismo lo hacen fundamentalmente para sentirse cómodos.
Existen playas nudistas de todos los tipos y características. Desde las
playas en las que está reconocida oficialmente la práctica del desnudo
hasta las que por tradición se han ido haciendo nudistas.
Existen también playas donde sólo se ven cuerpos desnudos y otras donde
el bikini, el bañador y la desnudez se reparten el protagonismo.
Consejos prácticos para una playera
Si todavía no has ido ninguna vez a una playa nudista y lo que quieres
en practicar el bronceado integral lo primero que tienes que hacer es
proveerte de unas buenas cremas solares de protección alta o incluso de
pantalla total para esas zonas del cuerpo a las que nunca les ha dado
el sol ya que son las más frágiles y sensibles. Aún así no te excedas
en horas de exposición al sol y no vayas justo en las horas centrales
del día a la playa que es cuando más fuerte y peligroso es el sol.
Tampoco es cuestión de abusar y llegar a casa dañada con quemaduras y
no volver más.
Si eres novata y todavía te da un poco de reparo ir a este tipo de
lugares, escoge las partes centrales de las playas, aquellas que estén
más alejadas de la orilla, de los pinos y de los curiosos vestidos que
sólo quieren observar.
Además, puedes comenzar yendo a una playa mixta, donde nudistas y vestidos comparten protagonismo para irte acostumbrando.
Los chapuzones pueden ser tan frecuentes como en cualquier playa, o
incluso mejor ya que no tendrás que esperar cuando te vayas a ir que el
bañador o el bikini se te sequen, todo será mucho más rápido y seco.
La música y el baile están permitidos, como en cualquier otro lugar, y
por mucho que sea una playa nudista no tienes que ir sin complementos
necesarios que hacen falta como la toalla, algún artefacto para
recogerte el pelo, unas buenas chanclas de goma por si es una playa
rocosa y unas gafas de sol.
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