Por años lo más sano fue asolearse; en la
actualidad se ha comprobado que exponerse por tiempo prolongado puede
ocasionar problemas cutáneos que desencadenarían en cáncer
Uno de los principales destinos turísticos es la playa, en donde el
agua, la brisa marina y los rayos del sol son los principales
atractivos en los periodos vacacionales.
Sin embargo, la exposición prolongada al sol
también es riesgosa y tiene efectos nocivos para la salud, debido a
varios factores entre ellos los ambientales; en esta época el sol quema
nuestra piel con mayor intensidad que en años anteriores.
Cabría agregar que los efectos negativos del sol
son progresivos por la incidencia cada vez más agresiva de los rayos
ultravioleta (UV) en la Tierra, mismos que podrían causar quemaduras,
envejecimiento cutáneo y cáncer en la piel si no se utiliza protectores
solares.
De acuerdo con el doctor Santiago Somerville,
médico dermatólogo y socio de la Academia Mexicana de Dermatología,
ante una exposición solar sin protección, ocurre que la radiación
ultravioleta desencadena reacciones inmediatas, pero "también
reacciones tardías debido al efecto acumulativo de la radiación durante
la vida, causando daños permanentes en la piel como son el
envejecimiento cutáneo e incluso alteraciones celulares que predisponen
a padecer cáncer de piel que es potencialmente fatal, ya que pone en
alto riesgo la vida del individuo" alerta el especialista.
Para el dermatólogo es importante especificar
que la radiación ultravioleta se divide en radiación UVA y UVB. La
primera, explica Somerville, es constante durante todo el año y su
intensidad no varía a lo largo del día. Los rayos UVA penetran
profundamente en la piel, dañan la elastina, envejecen la piel y la
predisponen al surgimiento de carcinomas.
Por su parte, los rayos solares UVB son más fuertes en el verano y provocan mayores quemaduras inclusive con ampollas.
Explica que los seis tipos distintos de piel —
desde la más blanca, hasta la más oscura— el grupo de mayor riesgo son
aquellos de piel clara, cabello rubio, ojos claros y los que posean
antecedentes familiares de cáncer en la piel.
"Exposiciones exageradas, principalmente en personas de piel más
sensibles como los rubios, casi siempre dan como resultado un rostro
quemado y sin bronceado a corto plazo, y notablemente dañado, a largo
plazo, en la adultez.
Por último, agrega el especialista "es un mito
considerar a las personas bronceadas como más sanas. Es simplemente una
forma defensiva de la piel que produce más melanina cuando recibe los
rayos solares, pero quemarse la piel será siempre una agresión.
Quizá sea hora de cambiar los parámetros
culturales de belleza, pues sesabe que las personas que no toman sol
—las no bronceadas— mantienen su piel joven aún en la vejez.
"Por lo menos deberíamos de evitar las exposiciones salvajes al sol"
con tal de buscar el bronceado en tiempo récord y sin protección solar
alguna o incluso utilizando las cremas y ‘aceites aceleradores' con
consecuencias desastrosas e irreversibles en la piel", enfatiza el
especialista Santiago Somerville.
Recomendaciones
El especialistas recomienda adoptar todas las
medidas de protección frente al sol como protectores solares cuando
menos de 15 de factor de protección solar, aunque lo ideal es un
protector solar de 50 FPS o más.
El factor de protección solar (FPS) indica la
cantidad y tiempo que se podría permanecer protegido por los rayos
solares. Por ejemplo: si su piel tarda 10 minutos para quemarse, con un
FPS número 15, su piel va a
demorar 150 minutos para quemarse, 15 veces más tiempo en que su dermis sufre algún tipo de daño.
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