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Entrevista a Carlos Díaz Huder, director de comercio exterior del Consejo Superior de Cámaras
Desde la integración en la UE España ha pasado de una apertura que no
llegaba al 30% a alcanzar una cuota cercana al 70%. Tras estos años de
bonanza nos enfrentamos a una pequeña ralentización en las
exportaciones, una crisis que afecta a toda Europa en general. El
director de comercio exterior del Consejo Superior de Cámaras, Carlos
Díaz Huder, valora la situación actual en la exportación y analiza cómo
La revalorización del euro respecto al dólar y la aparición en el
mercado de países emergentes que introducen sus productos con precios
muy reducidos son dos aspectos que están marcando negativamente la
actividad exportadora. España se está viendo especialmente afectada
porque la entrada de nuevos actores perjudica sobre todo a sectores
tradicionalmente internacionales en nuestro país (como calzado, textil,
cerámica, juguetes o el maderero). También influye negativamente la
poca tecnología que exportan nuestras empresas.
La apertura de mercados ¿oportunidad o amenaza? La
globalización tiene sus ventajas y sus riesgos, tiene sus pros y sus
inconvenientes. Los nuevos países empiezan a producir muy barato, por
lo que las empresas deben olvidarse de mantener la competitividad en
precios y buscar otros factores diferenciadores como la innovación y el
diseño, además de acompañar la oferta con un gran valor añadido. El
éxito está en la especialización, aunque siempre aparecerá alguien que
copie el modelo creado. La solución está entonces en continuar
evolucionando e innovando, especializarse dentro de la especialización.
En definitiva, que la receta es trabajar y mucho.
¿Cuáles son las barreras más comunes que encuentra la pyme en su salida al exterior? Durante
muchos años España ha tenido la mirada puesta en el mercado interior
que además ha estado demasiado protegido, lo que ha provocado que las
empresas no estuvieran acostumbradas a salir fuera para vender. También
ha incidido mucho el tamaño de la empresa, pues aunque un pequeño
negocio resulta muy ágil en determinadas circunstancias, a la hora de
exportar a regiones lejanas, como Extremo Oriente o EEUU, no cuenta con
suficientes recursos económicos.
Quizá es que las pymes no están aprovechando convenientemente las ventajas que ofrece la tecnología... La
tecnología ayuda enormemente en el sentido de que reduce costes y
mejora procedimientos, pero es un mito el pensar que iguala a las
pequeñas compañías con las grandes, que siempre tendrán más ventajas y
posibilidades de vender. Además, aún queda mucho camino por recorrer y
las infraestructuras tecnológicas tienen que dar un gran salto, no se
trata de que haya ADSL, hay que conseguir auténticas autopistas de la
información.
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