La ministra de Cultura ha
asegurado que el Gobierno atenderá las peticiones de todo el sector
musical, pero prestando especial atención al artista y al ciudadano.
La Ministra de Cultura, Carmen calvo, ha pedido un "esfuerzo" de
"responsabilidad y generosidad" a la industria musical para abaratar
costes y permitir que "todos" puedan acceder a la Cultura, sin que ésta
sea gratis. De esta forma, detalla, se rebajarían los niveles de
piratería además de aumentar el consumo de música.
"El
problema de la piratería en España es mayor que en otros países por el
amplio mercado que tiene la música latina, que es siempre un "boom".
Tenemos un problema grave, evidentemente, por la complejidad del
mercado en lengua castellana", explica Calvo. La ministra incide en
que, como en los años 60 se escuchaba música en inglés, ahora "la gente
escucha música latina en todos los rincones del planeta, sin saber lo
que oye porque no entiende nuestro idioma". "Ese es un fenómeno muy
bueno por un lado, al ampliar el mercado de la música latina y de la
cultura hispánica, pero también negativo, porque se piratea mucho más".
Igualmente,
Calvo ha declarado que "hay que hacer un esfuerzo de responsabilidad y
de generosidad por parte de todos, de las discográficas también, y ser
conscientes de la necesidad de abaratar costes con calidad", al tiempo
que destaca que el Gobierno atenderá las peticiones de todo el sector,
pero prestando especial atención al artista y al ciudadano. "Unos
disfrutan de la cultura y otros la crean. El circuito intermedio tiene
que hacer un esfuerzo", apunta.
La ministra también recuerda que
los datos de venta de música durante el primer semestre de 2005 se dan
en el formato tradicional, pero que es en Internet donde se produce "el
gran fraude". Nos estamos acostumbrando a una nueva forma de compra,
estamos en un tránsito entre viejos formatos y nuevos, y hay cierta
confusión: hay cosas que hacen los ciudadanos que no saben si son
legales o ilegales", resalta.
Calvo afirma al respecto que los
creadores necesitan vivir de su trabajo, "tanto si se pagan los
derechos de autor en un disco tradicional o como si se pagan en la
descarga de su memoria en Internet". Pero, sobre todo, hay que "cumplir
con las leyes". "Estamos ante un cambio de mentalidad y ese cambio
tiene muchas cosas buenas, la rapidez de la compra, la fluidez de la
cultura, pero también la confusión de dónde se comete un delito, dónde
se paga y cómo", concluye.