Destreza contra el estrés. Toda una industria se
ha generado con la nueva moda de editar fotografías y "adornarlas" con
todos los elementos que permite la actual era tecnológica
Sin duda, se trata de una actividad eminentemente estadounidense, que
ha llegado con furor a Japón, Gran Bretaña, Noruega y Finlandia, y que
se ha caracterizado por generar millonarias ganancias y promover un
fenómeno social bastante peculiar. Es el scrapbook, es decir, la creación de álbumes fotográficos digitales, que en la mayoría de los casos se difunden vía web .
La actividad no es nada complicada: sólo basta con digitalizar
fotografías y añadirles todo tipo de efectos con motivos
personalizados: tarjetas, moños, recortes, artículos de papelería u
otras imágenes, también digitales. El arte consiste en la creatividad
para unir todos los elementos con el fin de que a la vista se asemeje a
los álbumes tradicionales o hasta a los cartelones publicitarios. El fenómeno ha sido tal que de acuerdo con la revista Reating Keepsakes , la industria del scrapbook
generó en 2003 tan sólo en Estados Unidos 2 mil 550 millones de dólares
anuales, por ventas de accesorios (hojas para impresión, software
especiales para montajes y creación de dibujos y animaciones, libros y
revistas con tips , así como todo tipo de aditamentos para ser agregados al montaje). A esta suma hay que agregar los ingresos que generan algunos portales especializados por el cobro de cursos (vía web
, en la mayoría de los casos), la publicación de álbumes, la generación
de concursos y la venta de accesorios digitales (fondos, marcos de
fotografía, efectos, etcétera), que de acuerdo con Craft & Hobby
Association, el año pasado subieron 28 por ciento y este año se
pronostica que lo harán 55 por ciento . Por su parte, la revista Forbes calculó que durante 2004 los fans
de esta actividad aumentaron en número 25 por ciento , en mucho, porque
se empezó a involucrar a amas de casa y desempleados, bajo un esquema
similar a la venta de Tupperware, que hace reuniones entre amigas,
vende álbumes por encargo y da una comisión a aquellas que logren
atraer a más vendedoras creativas. "En promedio, un fanático del scrapbooking
gasta 25 dólares al mes en accesorios, en tanto que una hora de curso
cuesta cinco dólares", explicó Rick Stratford, creador de Making
Memories, firma estadounidense dedicada a la comercialización de
accesorios para esta actividad que al momento ha recabado 45 millones
en ganancias.
‘Scrapbookmanía'
"Fue hace
cinco años que empezó a convertirse en moda, como es de suponerse,
primero entre adolescentes y luego hasta con empresarios de alto nivel,
que no sólo han tomado esta actividad como una forma de mediar el
estrés y la presión diarias sino también como reto", explicó Stratford. Y es que de acuerdo con el entrevistado, ya existe un día oficial del scrapbooking
en Estados Unidos (7 de mayo), en varias regiones del mundo las
universidades han formado clubes y los ejecutivos han creado
actividades dentro de sus oficinas, como convenciones, expos y
campamentos de retiro durante los fines de semana. "En los
campamentos, por ejemplo, se invierten días completos en la creación de
álbumes fotográficos que al final son premiados por su creatividad,
rapidez, efectos especiales u originalidad. Lo insólito de esto es que
los concursantes pueden pasar poco más de 36 horas sin salir de su
cuarto de hotel, por estar haciendo su trabajo", agregó el emprendedor
estadounidense.
‘Scrapbook' en México
El fenómeno del scrapbooking
aún es poco conocido en México, en mucho porque todavía hay poca
cultural digital: baja penetración de cámaras digitales, poco uso de
escáner y computadora como parte de un pasatiempo, y también porque no
se trata de una actividad lo suficientemente adaptable a la cultura
mexicana. Aun así se encuentra la Galería Digital Epson, que en la ciudad de México imparte mensualmente cursos y algunos portales como IdeaForest.com , que dan también clases vía web , tanto en español como en otros idiomas además del inglés.
Se desconoce si actualmente en el país existen concursos y campamentos
especializados, pero "de lo que sí estoy seguro es que en contiendas
internacionales nunca faltan latinos, son muy entusiastas y por lo
general figuran como los más creativos", dijo Stratford.
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