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Cárcel por espiar e-mails |
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El fiscal pidió este jueves en un juicio celebrado en la Audiencia
Provincial de Madrid un año y medio de cárcel para un acusado de
descubrimiento y revelación de secretos por espiar entre julio de 2001
y enero de 2002 los e-mails de su entonces esposa, y la misma pena para
la detective que trabajó para él.
Los abogados de los acusados solicitaron la absolución de ambos en el juicio, que ha quedado visto para sentencia.
El
acusado, U.W.H., declaró que instaló un programa en el ordenador que
tenía en el domicilio conyugal para averiguar la procedencia de la
subida de los gastos de internet y que descubrió que su mujer tenía un
compañero sentimental con el que se intercambiaba correos electrónicos
y "chateaba".
Desconocía que era ilegal Aseguró
que no sabía que lo que estaba haciendo era ilegal y que incluso
previamente el abogado que tenía entonces le dijo que podía hacerlo
porque el ordenador era suyo y porque lo hacía por el bien de su hija,
de 3 años.
U.W.H. destacó que su objetivo era obtener unas
pruebas para demostrar en el procedimiento de su separación que su hija
no era debidamente atendida por su mujer y conseguir así la custodia de
la niña, lo que consiguió.
Durante su declaración ante el
tribunal recordó algunas de las conversaciones que su entonces esposa
mantenía con su compañero a través del ordenador.
Informe de los e-mails
La
detective A.M.R. manifestó que ella sólo se limitó a hacer por encargo
de U.W.H. un seguimiento de los movimientos de la mujer y elaborar un
informe para su cliente sobre los e-mails.
Agregó que la mujer
conocía que su marido le estaba espiando, lo que ésta negó rotundamente
en su declaración testifical en el juicio. La ex esposa aseguró que no
sospechó en ningún momento que estuviera siendo espiada por su marido y
dijo que se enteró el día del juicio de su separación.
Añadió
que su ex marido se dedicó a difundir en su círculo de amistades los
citados e-mails. También testificó la hija de la detective que confirmó
el testimonio de su madre.
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