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La Agencia Central de Inteligencia ha establecido centros de operaciones antiterroristas en más de una veintena de países, donde colabora estrechamente con los servicios secretos locales, según informa The Washington Post. Estas bases no guardan relación, según el diario, con las cárceles secretas de la CIA. Según The Washington Post, los Centros de Inteligencia Antiterrorista (CTIC, sus siglas en inglés) son parte fundamental en las misiones que emprendió la CIA a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y fueron organizados por el entonces director de la agencia, George Tenet.
Según los "actuales y antiguos funcionarios de los servicios secretos de EEUU y otros países", a los que cita el diario, estos "centros son financiados por la CIA y cuentan con la tecnología más sofisticada. En los CTIC, que funcionan en "más de dos docenas de países" de Europa, Oriente Próximo y Asia, la CIA no tiene reparos en compartir información secreta que antes divulgaba sólo a los aliados más próximos. Estos centros tomaron como modelo las operaciones conjuntas contra el narcotráfico en América Latina y Asia que EEUU lleva tiempo desarrollando con otros países, según la información. Los espías de la CIA, lejos de intentar captar los secretos de los gobiernos extranjeros, colaboran con éstos para hacer frente al terrorismo internacional, incluso en el caso de regímenes con los que hubo malas relaciones en el pasado, resaltó el Washington Post. Aunque la diplomacia estadounidense ha criticado duramente al presidente de Uzbekistán, Islam Karimov, como ejemplo, la CIA continuó colaborando con su régimen hasta hace poco, según el diario. Una estrecha colaboración secreta También en Indonesia, que el Departamento de Estado acusa de corrupción y abusos de los derechos humanos, la CIA no ha escatimado los recursos para potenciar la lucha antiterrorista. Con Yemen se ha desarrollado una estrecha colaboración en los últimos cuatro años, añade el diario. En el caso de Francia, incluso cuando las relaciones entre Washington y París se enfriaron ante la invasión de Irak en 2003, los servicios secretos de los dos países estrechaban su colaboración en operaciones por todo el mundo. Es en Francia donde la CIA ha establecido su único CTIC multinacional, la "Base Aliada", con la participación de agentes británicos, alemanes, canadienses y australianos, además de franceses. La CIA se ha jactado, en una reunión con congresistas, de que desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 casi todas las operaciones en el mundo que han desembocado en la captura o muerte de terroristas, salvo en Irak, han sido fruto de la colaboración de la agencia estadounidense con los servicios secretos extranjeros. "La gran mayoría de los éxitos (en lucha antiterrorista en otros países del mundo) contó con nuestros CTIC, aunque la bota que tiró la puerta fuera extranjera", dijo al periódico un "ex funcionario antiterrorista". The Washington Post relata que los CTIC no tienen nada que ver con las cárceles secretas que la CIA ha establecido en el pasado en ocho países distintos, y cuya existencia reveló este diario a principios de este mes de noviembre. Las informaciones de que la CIA ha aprovechado el territorio de al menos seis países europeos, entre ellos España, para el transporte de sus prisioneros a las cárceles secretas ha levantado una polémica en las naciones afectadas. |