El anteproyecto está basado en una directiva de
la UE de 2002, aunque no se prevé que se introduzca en España antes de
finales de año
El Ministerio de Economía prepara la nueva normativa sobre la
contratación de servicios financieros a través de medios telemáticos.
Según recoge hoy Cinco Días, los puntos clave estarán centrados en
ampliar los requisitos de información, garantías, y facilidades para el
usuario, que deberán cumplir las entidades en la venta de este tipo de
servicios a distancia.
EL objetivo de la normativa será la de ofrecer una mayor protección al
cliente en cuestión de contrataciones y ventas realizadas a través de
servicios telemáticos (telfono, Internet, fax, etc.), y adecuar ésta a
la normativa europea.
Los principales puntos del anteproyecto estarán centrados en que los
bancos, las aseguradoras, y las gestoras de fondos y pensiones
proporcionen mayores garantías a sus clientes: se exigirá que el
documento de contratación sea fácilmente recuperable por el usuario; se
obligará a que la entidad financiera proporcione datos sobre su
identidad y actividad principal; quedará establecido un periodo de 14
días para la rescisión de un contrato; y se ofrecerá una mayor
protección del Instituto de Consumo y los organismos autónomos
competentes en la materia frente a casos abusivos.
También se dotará de mayores garantías al usuario frente al uso
fraudulento de las tarjetas de crédito, débito y prepago, que incluirán
el derecho a la anulación del pago y la devolución del importe estafado.
Adaptar España a la normativa europea
El borrador español llega con bastante retraso. La normativa está
basada en la Directiva 2002/65/CE del Parlamento Europeo, que data del
23 de septiembre de 2002. En ella se instaba a los Estados miembros de
la UE a desarrollar una nueva legislación para armonizar la normativa
de los países miembros de la UE, fomentar el mercado interior europeo,
y potenciar la competencia entre entidades.
El Tesoro remitió el borrador a las entidades el pasado mes de julio,
pero no se prevé su entrada en vigor hasta finales de este año, a pesar
de que la directiva europea exigía su introducción antes del 9 de
octubre.
Se tratará con esta normativa de otorgar unos derechos mínimos que
protejan a los consumidores en un mercado transnacional de productos y
servicios financieros en la Unión Europea contratados a través del
móvil, Internet, el fax, o cualquier otro medio a distancia.
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