Pueden ser absurdos o divertidos, pero los pecados suelen ser
secretos, a menos que el pecador decida contarlos al público en los
cada vez más populares confesionarios en Internet.
Pueden ser absurdos o divertidos, pero los pecados suelen ser secretos,
a menos que el pecador decida contarlos al público en los cada vez más
populares confesionarios en Internet. Revelar intimidades en la Red se
hace sobre todo en blogs y foros de discusión, pero también los
confesionarios son un sitio idóneo para hacerlo bajo el anonimato,
informa Alejandra Villasmil, de la agencia EFE.
Uno de los más populares, Grouphug.us, garantiza completa confidencialidad y, de hecho, cada
confeso tiene asignado un número, en lugar de su nombre real, como si
se tratase del preso que, una vez en la cárcel, ha perdido su identidad. La idea de este portal, creado por Gabriel Jeffrey y Adam Bregenzer en 2003, y actualmente con 195.000 confesiones en archivo, es que cualquiera pueda confesar cualquier cosa y aliviar la conciencia.
Y es precisamente en el morbo y el voyeurismo donde yace buena parte
del atractivo de estos proyectos, que recolectan tal variedad de temas
y grados de obscenidad de confesiones, pecados y secretos que ya tres
de ellos se han convertido en libros.
"Soy una chica. Estoy enamorada de una chica. Ella es la persona más
maravillosa del mundo y yo le gusto. ¿Es eso pecado?", dice una confesa
de Grouphug.us.
Este sitio llegó a ser tan exitoso que sus creadores sacaron un libro que compila las mejores confesiones, como también lo hizo otro portal, Notproud.com,
que salió al ciberespacio en 2000 y ha recopilado las 250 mejores
confesiones en un volumen, dividido en capítulos alusivos a los siete
pecados capitales.
Algunos ejemplos que se pueden leer: "Mi orgullo de doctor me llevó a diagnosticar erróneamente a un paciente, que como resultado quedó ciego" o "Siempre espero que mi novia vaya al baño para robarle dinero de su cartera. Ella nunca se da cuenta".
Los creadores de Notproud.com, Scott Huot y GW Brazier,
dicen que les provoca curiosidad conocer las intimidades del vecino.
"En la sociedad permisiva de hoy, donde las nociones de pecado no están
sólo dictadas por la religión, ¿qué es lo que la gente considera tabú en el siglo XXI?", se pregunta Brazier, mientras que Huot añade que le sorprende la popularidad del sitio.
"Parece que todo el mundo tiene un secreto y a todo el mundo le encanta
un secreto. Es cierto que para algunos este sitio existe sólo como un
fenómeno del voyeurismo, como cuando hay un accidente en la carretera y se reduce la velocidad del coche con la esperanza de ver algo grotesco", dice.
Para otras personas, estos sitios "contribuyen a aliviar cargas, sea a
través de la confesión propia o de la identificación con las
confesiones de otros", según Huot.
Su atractivo radica además en que el confeso puede estar seguro de que
no va a ser juzgado o puesto en ridículo, aunque portales como Dailyconfession.com ofrecen la oportunidad a los usuarios de comentar sus faltas.
Los creadores del sitio también publicarán un libro y se preparan para
el lanzamiento de un programa de televisión, pero a diferencia de sus
competidores obtienen ingresos por publicidad
y advierten que "si su confesión es de naturaleza seria y usted
necesita ayuda, por favor acuda a las organizaciones mencionadas más
abajo". En la lista, están el FBI y organizaciones de ayuda contra el
suicidio, la drogadicción y la violencia doméstica.
Al otro lado del espectro está un proyecto que busca que las
confesiones sean publicadas de forma original y artística. Las
instrucciones están en Postsecret.blogspot.com, y consisten en enviar por correo, de forma anónima, una postal hecha a mano en la que el pecador debe contar su secreto en un dibujo, collage o fotografía acompañados de texto.
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