Es la primera intervención policial contra una
web de descargas de películas piratas que se realiza en Europa. La
página cvcdgo.com ha recibido la visita de más de 11 millones de
usuarios y generaba unos importantes ingresos publicitarios a sus
cuatro propietarios, que montaron el negocio desde España en febrero de
2004 sin haberse visto nunca las caras.
Tenían los servidores alquilados a un proveedor de San Diego,
California, y no se conocían personalmente, o al menos eso han
declarado a la policía. Los cuatro detenidos el pasado 8 de agosto por
mantener una página web que permitía la descarga de las últimas
novedades de la cartelera copiadas de manera ilegal se conocieron a
través de internet y montaron su negocio sin verse las caras.
Repartidos entre Málaga, Sevilla y Madrid, cada uno se encargaba de
una tarea de manera virtual. Uno realizó el diseño, otro llevaba la
parte más técnica, había un moderador de foros y un cuarto era el
gestor económico. Y fue precisamente a través de este malagueño que
encauzaba los ingresos que generaba la publicidad de su página web que
la policía ha podido desmantelar este negocio, ilícito por no respetar
ley de propiedad intelectual y, además, lucrarse con ello. Ahora, estos
cuatro piratas se enfrentan a una pena de hasta cuatro años de cárcel.
La investigación se abrió a raíz de una denuncia de la Entidad de
Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (Egeda), que se
muestra especialmente satisfecha con los resultados de la que califica
una 'acción pionera', pues es la primera intervención policial
relacionada con la piratería de cine en internet que se produce en
Europa.
La página web, que ha sido visitada por más de 11 millones de
internautas, ya ha sido clausurada y ahora la policía científica está
analizando la documentación y los cuatro discos duros incautados. Lo
que no saben aún cuantificar son los ingresos que generaba este
cibervideoclub ilegal. Egeda calcula que en España hay entre 200 y 300
páginas que dan acceso a contenidos audiovisuales sin pagar los
derechos de autor pertinentes, pero la gran mayoría de ellas son de
carácter personal y no buscan el lucro, lo que hace más difícil su
persecución. 'No queremos criminalizar al usuario', aseguran fuentes
del departamento de antipiratería de Egeda, quienes por el momento
descartan perseguir a los particulares, 'aunque se debe saber que
descargarse películas en internet es algo ilícito'.
Los productores audiovisuales reconocen que antes de atacar a los
usuarios se les debe ofrecer una opción legal, como ha sucedido en la
música. 'Se está trabajando en crear alternativas que permitan la
descarga de películas de manera legal y con calidad, pero eso aún va a
tardar', dicen.
Pérdidas de unos 300 millones de euros
Egeda estima que sólo la piratería de cine en internet genera
unas pérdidas a la industria audiovisual española de 292 millones de
euros.
'No sólo perdemos dinero los productores, sino todos',
quieren subrayar desde esta entidad, que destaca que estas pérdidas
suponen que el erario público deja de ingresar unos 39 millones de
euros en impuestos.
La de Cvcdgo es sólo la primera denuncia de
Egeda, que piensa seguir por este camino en su intento por combatir la
piratería en las redes de intercambios de archivos o P2P.
|