La implantación del futuro DNI electrónico, que está
previsto que comience a utilizarse en una experiencia piloto a
comienzos de 2006 (un año de retraso frente a lo inicialmente previsto),
ha comenzado ya su cuenta atrás con la finalización del plazo de
presentación de ofertas para suministrar los componentes necesarios.
El Gobierno tiene previsto que el DNI electrónico, que incorporará la firma electrónica del titular y un chip en el que se albergará la versión digital de los datos
que contiene el modelo tradicional, se realice en material de
policarbonato, según explicó el pasado 1 de diciembre en el Senado el
ministro del Interior, José Antonio Alonso.
Bélgica fue el primer país de la Unión Europea
en implantar esta nueva forma de identificación, que ya usan, según
datos del Ministerio Interior de ese país, más de 200.000 ciudadanos.
Fuentes de la empresa Steria,
que desarrolló el proyecto belga, apuntaron que la elección de
policarbonato se debe a motivos de seguridad ya que, a través de una
impresora láser, es posible grabar de manera indeleble tanto la foto,
como la firma del usuario "sin que nadie pueda manipularlo".
El carné belga es del tamaño de una tarjeta de crédito y tiene
grabados los datos habituales en estos documentos, como nombre o fecha
de expedición, además de un chip donde de nuevo se repiten esos datos y
se alojan los denominados certificados de identificación y de firma
electrónica.
Para usarlos es preciso que el ordenador disponga de un lector
de tarjetas, que suelen incorporar ahora los teclados y que cuesta una
media de 20 euros, y son las propias páginas 'web' las que los piden.
Más seguridad
La diferencia del chip del DNI con otros, como el de las tarjetas telefónicas, es que incorporan un criptoprocesador, un pequeño ordenador para autentificar al dueño y la firma.
En el caso de la firma digital, nunca se realiza en el
ordenador, sino que éste envía un breve resumen del documento hasta el
chip, donde se firma y vuelve a enviarse a la computadora, un sistema
que impide que los datos salgan de la tarjeta.
De hecho, el chip belga, incluido en una tarjeta Javacard cryptoflex, incorpora cinco dispositivos de seguridad, que pueden incluso destruir los datos que contiene si se intenta manipular desde el exterior.
DNI-Firma digital
El director de asuntos jurídicos de la Asociación Española de Comercio Electrónico, Iñaki Uriarte, explicó las diferencias entre la identificación con DNI electrónico y la firma digital.
Esta última, expuso, supone un "otorgamiento de fe" a un documento de la Red, que aparecerá refrendado por la firma de quien lo suscribe, lo que le diferencia de la mera identificación como usuario que supone presentar el DNI electrónico.
En su opinión, para las transacciones de comercio electrónico,
no será precisa la utilización de la firma digital, pues hasta ahora
éste ha funcionado correctamente gracias a protocolos de seguridad como el SSL, que posibilitan al cliente "estar seguro de que la empresa es quien dice ser".
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