Una comunidad virtual con opción para decorar una sala, o un chat en el que además de 'nick' hay que tener 'look'. El Habbo Hotel,
que comenzó su andadura hace casi cinco años, ha ido evolucionando poco
a poco hasta convertirse en un referente entre las comunidades
virtuales en la Red, acoge a más de 23 millones de 'habbos' registrados y está presente en 16 países.
Su interactividad y su apariencia de videojuego 'retro' son sus apuestas para captar la atención principalmente de los adolescentes.
Aapo Kyrölä, un joven de 25 años y uno de los fundadores de Sulake
(la empresa finlandesa que desarrolla Habbo Hotel), explica los inicios
de esta aventura, desde la idea inicial, una especie de discoteca (Mobile Disco) en la que 'muñequitos virtuales' creados por los internautas participaban en 'fiestas', allá por octubre de 1999.
Era una nueva concepción del chat, después de todo, especialmente diseñado para un grupo de hip hop de Finlandia, llamado 'Mobiles'.
"Tuvo mucho éxtito, sobre todo en Finlandia y en otros países, tuvimos
muchas visitas especialmente de países hispanoparlantes, lo que fue muy
interesante, por cierto", afirma Kyrölä. "Muy pronto descubrimos que la
gente demandaba otras cosas, como 'salas privadas', fue algo muy simple
de detectar, así que ideamos el Habbo Hotel".
Efectivamente, en el año 2000 arrancó este proyecto, que al principio se llamó Hotelli Kultakala (para Finlandia) y que terminó llamándose, al año siguiente, Habbo Hotel. En España lleva abierto desde agosto de 2003.
El funcionamiento del hotel es realmente simple. No hace falta más que darse de alta (gratis) y crear un 'habbo',
es decir, un personaje hecho de píxeles con el que moverte por el
sitio. A cada 'habbo' (personalizado a gusto del internauta) le
corresponde una habitación, que podrá decorar.
Pasar por caja
A partir de aquí es donde entran los pilares económicos fundamentales
de Habbo Hotel. Los ingresos de la empresa en 2004 están estimados,
según publica Sulake en su propio sitio 'web', en 13,8 millones de
euros, frente a los 4,9 millones de euros del año anterior.
Además de la publicidad que las diferentes páginas llevan, la compra de muebles ('furnis') para decorar la sala privada es una de sus fuentes de ingresos más importantes. Los pagos se pueden realizar de varias maneras, desde el envío de SMS hasta la llamada a un número de tarificación especial.
El futuro de esta idea pasa por extenderse a otras plataformas,
como los móviles, algo que en principio no debería presentar
complicaciones debido a la relativa sencillez de su entorno gráfico.
Relaciones humanas
Kyrölä remarca la parte 'social' del Habbo Hotel para
diferenciarlo de juegos de rol 'on line' masivos. Funciona como una
comunidad virtual, en la que el fin es conocer a nuevas personas y
relacionarse en la Red, "no hay que luchar por un fin concreto, no es tanto como un juego como un lugar en donde se fomentan las relaciones humanas".
Por supuesto, también hay juegos, sencillos retos que
facilitan la comunicación y la interacción entre los
personajes-internautas. Uno de ellos, por ejemplo, se basa en saltar
sobre una colchoneta por parejas, y vence quien logre que su
contrincante caiga antes. Otra manera de fomentar la competición es la
elección de la habitación más bonita o el habbo de aspecto más
original.
Evitar connotaciones violentas es casi una obsesión entre sus
responsables. Para ello, y para garantizar que el sitio es 'seguro'
para los jóvenes, existen reglas de 'netiqueta' muy estrictas y una serie de medidas, tales como filtros y moderadores, los llamados 'hobbas'
Esa palabra
"Habbo no significa nada". Así de simple contesta Kyrölä al
preguntarle sobre el origen de esa palabra. "Tuvimos que cambiar el
anterior nombre ('Hotelli Kultakala') en 2001 para escoger otro que
pudiese pronunciarse fácilmente en cualquier lengua".
No obstante, la directora regional para el sur de Europa,
Simonetta Lulli, explica que el juego ha alcanzado una popularidad tal
en los Países Bajos que está previsto la palabra 'habbo' en una próxima edición del diccionario holandés.
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