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El futuro del teletrabajo |
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escrito por Redacción
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A raíz de la generalización de las nuevas tecnologías y en
especial desde la implantación de Internet en la sociedad, muchos aspectos del
día a día están cambiando. Uno de los más importantes es el trabajo. La
posibilidad de realizar la actividad laboral desde la propia casa se está
afianzando como una alternativa más que viable. El Gobierno japonés acaba de
anunciar la introducción del teletrabajo entre sus funcionarios.
Hace algunos años, cuando se miraba hacia el
futuro muchos veían a las personas trabajando desde sus casas, algo que parecía
bastante lejano y fantasioso. No obstante, el teletrabajo se está convirtiendo
en una realidad, y a las empresas que ya lo están poniendo en práctica se les ha
unido el Gobierno nipón.
El titular de Interior y Comunicaciones
japonés, Taro Aso, ha anunciado que su ministerio introducirá un nuevo sistema
de teletrabajo. Seis funcionarios y algunos de los empleados de las secciones
dedicadas a telecomunicaciones trabajarán desde sus casas al menos un día por
semana.
El objetivo es aumentar el número de teletrabajadores
y que para el año 2010 el 20 por ciento del total de los empleados del
Ministerio (actualmente tiene 2.500 trabajadores) se pasen al nuevo
sistema.
Realizar la actividad profesional en el propio hogar es una opción que
está siendo muy tenida en cuenta por las empresas españolas. Así lo
desvelaba recientemente, una encuesta realizada por Samsung Business
Communications a 640 compañías europeas.
Se asienta en España
El estudio asegura que más de la mitad, el 53 por ciento, de las
compañías españolas ofrece a sus empleados facilidades para trabajar
desde sus hogares. Porcentaje que es superior al del Reino Unido (46
por ciento), pero todavía lejos de países como Suecia y Holanda, donde
está más asentado con porcentajes del 78 y 73 por ciento,
respectivamente.
No obstante todavía existe un cierto recelo por parte de los
empresarios ante el teletrabajo. La encuesta asegura que son las
grandes compañías las que más lo potencian y que seis de cada diez
empresarios españoles desconfían de esta modalidad laboral, porque
consideran que resta productividad, y el 57 por ciento porque cree que
es difícil controlar al empleado.
El modelo Intel
En el mundo de las tecnologías, empresas como IBM o HP cuentan con un
importante número de teletrabajadores. Pero quizás uno de los casos más
curiosos es el de Intel. El 80 por ciento de su plantilla en Europa ya
está trabajando desde casa. Su modelo se aplica en los departamentos de
ventas y marketing.
La experiencia comenzó en los años 90 como una prueba piloto. Después,
poco a poco la iniciativa se fue desplegando por los distintos países.
Los empleados voluntariamente iban eligiendo si preferían un puesto en
la oficina o trasladarse a su casa. Este proceso, que duró cerca de
seis años, se sustentaba en la experiencia de cada empleado que se la
iba contando al resto.
El tamaño de la oficina se fue transformando a medida que los
trabajadores se iban trasladando a sus casas. Intel cuenta en Europa
con dos grandes sedes centrales, una en Alemania y otra en Inglaterra,
y en el resto de países hay pequeñas oficinas en las que los empleados
disponen de zonas comunes y salas de reuniones.
Los pros y los contras
Poder desarrollar la actividad laboral en el hogar cuenta con muchas
ventajas, pero también con algún que otro inconveniente. El empleado
cuenta con más flexibilidad de horario, algo que puede aumentar su
productividad. Si necesita ir al médico o realizar algún trámite,
siempre podrá recuperar el tiempo perdido más tarde.
Otra ventaja es el ahorro tanto para el empleado como para la empresa.
El trabajador al no tener que acudir todos los días a la oficina, puede
elegir vivir en un lugar donde la vivienda esté más barata. Además,
podrá ahorrarse el dinero de la gasolina y el valioso tiempo que tarda
por los atascos. En cuanto a la empresa, ésta ve reducidos
considerablemente sus costes y espacio. Ya no necesita un gran edificio
para desarrollar su actividad, ni equipos que lo integren.
Pero no todo son aspectos positivos, la persona que se decida a
trabajar desde casa ha de tener muy en cuenta que requiere de mucha
autodisciplina y organización. Lo ideal es fijarse un horario a
cumplir, para una vez terminado desconectar completamente y no
convertirse en un esclavo del trabajo.
Otro punto en contra es que al estar conectado permanentemente, a
través del teléfono móvil, en cualquier momento o situación, dentro del
horario de trabajo pueden llamar para requerir los servicios del
empleado.
La tecnología Wi-Fi, el futuro
No cabe duda de que las nuevas tecnologías son las ‘culpables' de que
el teletrabajo sea una alternativa al empleo tradicional.
Principalmente, Internet y la banda ancha han hecho posible que el
teletrabajo sea ya una realidad. El empleado puede estar conectado a su
empresa desde su casa, por lo que no tiene que desplazarse físicamente
para disponer de la información necesaria para realizar su actividad.
El teléfono móvil ha aportado al teletrabajo que el empleado pueda
moverse con libertad, sin que por ello pierda contacto con su empresa.
Así, si una mañana tiene que ir a entregar la Declaración de la Renta y
un cliente o la empresa necesita sus servicios siempre podrá atenderle.
Y la tecnología Wi-Fi es el futuro. Gracias a la proliferación de las
redes inalámbricas el teletrabajador, además de contar con la
flexibilidad, dispondrá de movilidad total tanto dentro como fuera del
hogar. La playa, el aeropuerto o el domicilio de un familiar pueden
convertirse en oficinas ocasionales en un determinado momento. Así, el
empleado no sólo tiene libertad de horario sino también de movimiento. |