Entender el concepto de red potente y aprender los componentes que
la articulan e impulsan es el objetivo de un artículo que repasa las
premisas fundamentales para impulsar un modelo de negocio rentable en
Internet.
La polvareda ha terminado. Miles de millones de euros se han quedado en la cuneta diezmados por la burbuja puntocom. Es fácil llegar a la conclusión de que Internet no cuenta para los negocios tradicionales. Craso error.
Internet es cada día más un canal adicional muy selectivo, un entorno
nuevo de desarrollo de aplicaciones, un mercado digital global y una
forma de crear multinacionales instantáneas, según la descripción
extraída del libro Nuevos mercados digitales,
de Walid Mougayar. Si analizamos el éxito de las empresas de Internet
que han sobrevivido a la debacle, grandes y pequeñas, veremos que todas
presentan algunas características comunes.
Tipología de un superviviente
Quizás la característica más importante sea que todas esas empresas han puesto al mando a un gestor tradicional
preocupado por la cuenta de resultados. "¡Ah!", dirán ustedes, "¿es que
entonces lo de los emprendedores jovencitos no ha servido para nada?".
Al contrario.
En casi todos los casos de éxito, los emprendedores siguen en el comité de dirección y son muy importantes. En realidad, son el futuro de la empresa. Es el gestor, que en muchos casos tiene menos participación que ellos en el negocio, quien ha sabido dirigir su torrente de ideas a modelos de negocio que se puedan rentabilizar en un espacio de tiempo lógico.
Amazon, que ha tenido la suerte de contar con un emprendedor que
era también un gestor experimentado (Jeff Bezos), ha sido la empresa
que más ha arriesgado para probar su modelo. Ha necesitado cinco años
para mostrar números negros trimestre a trimestre. Una larga espera que
ha consumido mucha caja y sólo ha sido posible gracias a la buena
gestión y, sobre todo, al convencimiento del equipo directivo de que el comercio electrónico había que inventarlo de una forma diferente a como está planteado en el mundo tradicional.
¿Quiere esto decir que Internet es sólo para este tipo de empresas innovadoras
que han surgido de la propia Red? Tampoco es eso. Las empresas
tradicionales van descubriendo muchas de las características de
Internet y, poco a poco, van dando mayor importancia a sus
oportunidades.
Internet permite llevar la batalla por el cliente al entorno que nos sea más favorable,
ya sea porque abordamos nuevos mercados antes que nuestros competidores
tradicionales, porque mejoramos la atención al cliente o porque somos
capaces de reinventar parte de nuestro negocio para ofrecer online
prestaciones que son imposibles fuera de la Red. Un error considerable es creer que Internet no tiene nada que ver con el negocio tradicional.
Hay muchos modelos de negocio que tienen que ver con las propiedades de
Internet, pero ésta puede ayudar a cualquier empresa a mejorar su
posicionamiento global en el mercado, tanto en sectores tradicioanles
como nuevos.
El modelo 98/2
Hay una característica de Internet que molesta seriamente a los gestores tradicionales: su tendencia predominante a la gratuidad. Internet es un entorno global en el que existen cada vez más ofertas interesantes absolutamente gratis.
Cuando los clientes se acostumbran a la gratuidad es complejo cobrarles
por algo, a menos que tenga un gran valor para ellos. La ventaja es que
es precisamente en esta área donde Internet brilla con luz propia.
Inversiones -activos digitales-
que hemos tenido que desarrollar para nuestro negocio tradicional
pueden ser de gran valor para clientes o proveedores y, a través de
Internet, podemos ofrecerlos a un coste muy bajo.
Es el camino escogido, por ejemplo, por Amazon, que ofrece a miles de
desarrolladores de todo el mundo acceso a sus más de 60 millones de
clientes en una asociación que beneficia a ambos. Te inventas cómo
ganar dinero con mis clientes y nos repartimos el margen. ¿Cuántos
negocios incipientes pueden empezar con un mercado potencial de casi 100 millones de clientes a dos años vista?
Lo mismo hace eBay con sus "coleccionistas". Su mayor objetivo: pensar
cómo ayudar a éstos a convertirse en millonarios en su propia red. eBay
gana luego, siempre más cuanto más ganen aquéllos. Todas las empresas
de éxito en Internet tienen claro que, como decía Kevin Kelly,
"en la Red hay que hacer red". Una red sólo funciona cuando todos -o
una parte sustancial- los que la configuran ganan dinero, prestigio,
notoriedad o protagonismo. Yo doy 2 porque percibo 98.
Herramientas al alcance de todos
¿Cuáles son las herramientas que permiten configurar estas redes potentes? Hoy está de moda hablar de webservices.
Un servicio web es un proceso de negocio que se realiza completamente
-o casi- por Internet. Pero más allá de la conversión de los modelos de
gestión a Internet, algo que fabricantes, desarrolladores e
integradores de sistemas de gestión (IBM, Accenture, EDS, Cap Gemini,
KPMG y otras consultoras más pequeñas como EXIS-TI o IT Deusto) ya han
comprendido, hoy existen herramientas online que son la clave para la configuración de modelos de negocio, rentables, sobre Internet.
Los modelos de gratuidad total buscan generar tráfico y conseguir
publicidad que financie el modelo. Tienen, en general, poco sentido
para empresas tradicionales, ajenas al mundo de Internet y poco dadas a
"regalar" nada.
Los departamentos de marketing tradicional deben aprender a configurar nuevos modelos de negocio basados en el marketing viral, donde una persona convencida convence a su vez a colegas o amigos para que participen.
El negocio de los contenidos, típico de las grandes
editoriales propietarias de medios de comunicación, puede ser también
rentable para empresarios que cuenten con activos digitales también
definibles como contenidos de alto valor añadido. Éstos abarcan desde una patente que se decide abrir al público (algo que recientemente han hecho por ejemplo IBM y Sun) hasta la explotación de una base de datos de clientes, como ha puesto en marcha Amazon.
Desde el punto de vista de la creación de comunidades, existen varias herramientas interesantes que van desde los boletines de empresa, loos foros gestionados o la promoción de blogs
entre nuestros empleados; todos ellos sirven para mejorar nuestra
relación con los clientes -también los físicos- y ayudarnos a generar conversaciones con los mercados que más nos interesan.
Conclusión
Quizás lo más interesante para una empresa tradicional sea entender que todo el entorno descrito presenta necesidades específicas,
y que nuestros empleados deben aprender a conocerlas y entender pronto
los caminos de la Red si quieren hacer negocios en ella.
La generación de redes potentes tiene que ver con:
- La generación de un modelo de negocio rentable.
- Basado en activos digitales que ya existen y se pueden mejorar y actualizar a bajo coste.
- Cuyo valor percibido por el público objetivo de la red es muy alto.
Empresas que dispongan de pocos activos digitales tendrán que aliarse
con otras complementarias para ofrecer un entorno cautivante para los
participantes en la red. El objetivo de ésta debe ser la captación de
un público específico, seleccionado de entre los stakeholders de la empresa y a los que se les pueda ofrecer activos digitales de gran valor para ellos.
Una red sólo crece y se convierte en potente si aporta valor a quienes
la integran. Y una red potente consigue que quienes la configuran sean más leales a ella que a las empresas que les pagan el sueldo.
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