España sigue ocupando un puesto muy por debajo de lo que le
correspondería por su potencial económico en la sociedad de la
información. La situación es de «relativo estancamiento»: se ha
avanzado, pero poco y despacio con respecto a los países de nuestro
entorno. Esta es la principal conclusión del informe España 2005, de la
Fundación Auna.
En 2004 la población
internauta aumentó un 11 por ciento (hasta situarse en el 34,2 por
ciento), un crecimiento «escaso» en palabras del director general de la
Fundación Auna, Antonio Gimeno, si se compara con la «celeridad» con la
que han crecido Finlandia o Suecia.
Nuestro
país también suspende en el número de hogares conectados a la red, al
estar por debajo de la media europea (38,9), con un 34 por ciento de
las viviendas, y de países como Chipre (53) y Eslovenia (47), que «han
hecho los deberes».
El aprobado lo tenemos en el número de
conexiones de banda ancha, instaladas en el 44,6 por ciento de los
hogares con internet; y el sobresaliente, en telefonía móvil.
Montilla
dijo que, a través del Plan Avanza, el objetivo es que «los indicadores
de la sociedad de la información alcancen la media europea en 2010».
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