Con la propuesta se pretende reducir la oferta de estos sitios en la Red y así proteger a navegantes menores de edad
Desde 2001, la segunda palabra más buscada en la red es "sexo". Pero
esto podría empezar a cambiar. Un grupo de senadores demócratas ha
introducido un acta en el Congreso que fijaría un gravamen de un 25%
sobre los sitios pornográficos en Internet. Los rendimientos de estos
impuestos irían destinados a financiar una fundación para la protección
del menor en la Red.
Mary Landrieu, una de los nueve senadores que han respaldado la
propuesta, ha argumentado que la iniciativa nace como respuesta a la
creciente presencia y oferta de contenidos pornográficos en Internet.
"Nuestros hijos están siendo bombardeados por anuncios de sexo
explícito cada vez que navegan. Protegerlos ya no se limita a cogerles
de la mano al cruzar la calle", dijo Landrieu a la prensa, tras
anunciarse la propuesta que se ha bautizado como el "Acta para la
Seguridad y Protección Infantil en Internet 2005".
Según las cifras citadas por otro de los impulsores de la iniciativa,
el senador Blanche Lincoln, las "420 millones de páginas dedicadas al
porno en Internet generan unos beneficios de cerca de 12 billones de
dólares anuales". Lo preocupante, según Lincoln, es que "uno de los
mayores grupos de edades que frecuentan estos contenidos son "niños de
entre 12 y 17 años". Además, el congresista argumentó que el software
que filtra contenidos de alto contenido sexual, no aptos para niños, no
funciona: "Con sólo seleccionar una pestaña certificando que se tiene
más de 18 años se desactiva la función", aseguró Loncoln.
Muchos grupos activistas de la comunidad internauta, que abogan por la
libertad de expresión en Internet, apoyan la iniciativa. Tom Hymes, de
la Coalition Free Speech
que lucha la reducción de controles en la Red, afirma que el modelo
actual de protección del menor no funciona. "No interesa que los
menores accedan a estos sitios, pero debemos tener un sistema realista
y no uno ofensivo como el que se está planteando". "Queremos
verificación, pero con un modelo que funcione", dijo Hymes a la agencia
AP.
Según cita The Washington Post, la senadora Debbie
Stabenow afirma que nueve de cada diez niños de edades comprendidas
entre 8 y 16 años han visto pornografía en Internet. "Estos sitios
utilizan palabras como "Teletubbies" and "Pokemon" para que sus webs
aparezcan en los buscadores y así recibir más visitas que inciden sobre
ofertas de publicidad, o en las que los menores acaban viendo la
información a escondidas, haciendo pagos con tarjetas de crédito de los
padres".
420 millones de páginas porno
Los datos sobre la industria de la pornografía en Internet hablan por
sí solos. Según un estudio de SurfWatch.com, en junio de 2000, un 1% de
las páginas registradas en EE UU, hubieran estado catalogadas como
‘adultas' -si es que esta catalogación hubiera existido para las
páginas en Red -. En 2001, Free Speech Coalition.com
estimaba que éstas ya generaban alrededor de un 40% del tráfico en
Internet. En 2002, un informe de US National Academies apuntaba a que
existían cerca de 10 millones de internautas suscritos a webs
de contenido porno en Internet, subscripciones por las que, por término
medio, se pagan entre 20 y 40 dólares al mes. Y en agosto de 2003 se
calculó que cerca de 34 millones de personas en el mundo visitaron
páginas pornográficas.
El volumen de tráfico también está en auge. SexTracker, un página que ofrece enlaces para unos 26.000 sitios ‘para adultos' online,
asegura que estas páginas reciben ahora unas 60 millones de visitas
diarias, de las que las cinco principales atraen a cerca de 4 millones
de navegantes al día, según el estudio "Sexo e Internet - Una
evaluación especial" publicado en Yahoo!, en mayo de 2001. Según un
informe de Forrester del mismo año, un 19% de norteamericanos eran
usuarios habituales de estos sitios.
De éstos, aproximadamente un 46% están casados, una cuarta parte son
mujeres, y un 33% tienen hijos. Si se tiene en cuenta que los cinco
medios de comunicación digital más concurridos, como la cadena
estadounidense MSNBC.com, o CNN.com, tuvieron alrededor de 2.5 millones
al día, y que además, estas son gratuitas, las cifras merecen atención.
Websense, Inc. un proveedor de filtros para ordenadores de empresas
confirmó que el número de páginas de entretenimiento ‘para adultos' en
sus bases de datos de URL ha incrementado 17 veces en los pasados
cuatro años, alzándose de los 88,000 en 2000 a casi 1.6 millones en
2004.
En ocasiones anteriores en los que se intentó poner límites a Internet,
el tribunal Superior de Justicia rechazó las propuestas, como en el
caso del Acta de Decencia en las comunicaciones sobre la protección de
menores ante la exposición de material "indecente" en la Red.
Pero en los últimos meses ha habido algunos intentos de regular este
material, como la unificación de todos los sitios bajo una misma
terminación: los llamados ".xxx"
Dominios xxx por 60 dólares al año
El pasado junio, la ICANN, órgano de gobierno de la Red que dicta las
políticas de dominios, aprobó la puesta en marcha de las direcciones
acabadas en ‘.xxx', que estarán destinadas a contenidos de carácter
pornográfico. Los sitios que actualmente trabajan en este campo no
serán obligados a trasladarse al nuevo dominio, aprobado cinco años
después de ser propuesto por primera vez.
Todo ello, unido a las reticencias de los conservadores estadounidenses
-un país cuyo peso en ICANN sigue siendo mucho mayor que el de
cualquier otro Estado-, han sido dejados de lado, y ayer se anunciaba
la puesta en marcha del nuevo dominio. Su gestión, como la de otros, no
estará en manos del consorcio regulador, sino en el de una empresa.
ICANN negocia en la actualidad con 10 compañías, y en el anuncio de
ayer informaba que a este grupo se ha unido ICM Registry, empresa que
ha impulsado la aprobación del ‘.xxx'.
Según informa The Washington Post,
ICM Registry, la empresa que ha impulsado la aprobación del ‘.xxx',
pretende cobrar 60 dólares al año por el uso de una de estas
direcciones en caso de ser el registrador elegido. Según aseguró la
empresa el pasado mes, este precio, algo mayor que los 20 o 30 euros al
año que suelen pagarse por la compra de un dominio, protegerá a los
menores de contenidos a los que no deben acceder.
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