Una fundación
dependiente del gobierno federal financia a un investigador que dice
poder interceptar las comunicaciones de voz a través de servicios como
Skype
Las conversaciones de voz a través de Internet (VoIP, en sus siglas en
inglés) son cada vez más populares. Pero, frente a quienes se alegran
porque esperan que el éxito de servicios como Skype obligue a bajar los
precios a las operadoras tradicionales, las fuerzas de seguridad temen
que esta herramienta sea utilizada por criminales y terroristas para
comunicarse en la sombra. En EE UU ya se han puesto manos a la obra
para hacer frente a esta situación, según informa News.com.
La Comisión Federal de Comunicaciones de EE UU aprobó la semana pasada
una norma que equipara a las compañías que prestan servicios de VoIP al
resto de operadoras, quedando obligadas igualmente a colaborar con las
autoridades cuando éstas quieren interceptar las llamadas de uno de sus
clientes.
El problema es que si dos internautas desean que nadie sepa que se
están comunicando a través de un operador de VoIP como el popular Skype
pueden lograrlo a través de servicios que garantizan el anonimato.
Basta con que ambos empiecen por conectarse a la página de Findnot.com,
Proxyfy.us o Anonymizer.com para que sus siguientes movimientos por la
Red sean invisibles.
Según contaba el martes Decían McCullgh en News.com, para intentar
acabar con esta situación, el gobierno federal de EE UU está
financiando con más de 300.000 dólares a la Universidad George Manson
de Virginia, donde unos investigadores dicen haber demostrado ya que es
posible interceptar las llamadas de VoIP incluso en los casos en que se
utiliza un servicio de anonimato.
Xingyuan Wang, a cago de la investigación, afirma que es posible
insertar un pequeño código, una marca de agua, en las comunicaciones de
VoIP que luego puede ser identificada, permitiendo así a los
investigadores saber al menos quién ha hablado con quien. Esta
modificación de los datos en los que se convierte la voz debe
realizarse en el operador de telecomunicaciones, en este caso Skype, y
permanece en el otro extremo de la conversación, aunque según Wang es
indetectable.
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