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Se encontró que la dependencia de la
tecnología puede entorpecer la espontaneidad y creatividad en la
escritura así como incurrir, consciente o inconscientemente, en la
apropiación de ideas o conceptos de otros
Internet se ha convertido en un arma de doble
filo, pues aunque es un elemento importante en la comunicación y la
experiencia educacional, también ha ocasionado un declive en la calidad
de los trabajos académicos de estudiantes.
Un sondeo nacional, que incluyó a más de 2 mil 300
educadores, realizado por la Universidad de Illinois en Chicago, reveló
serias contradicciones en la función de la tecnología cibernética.
Los investigadores encontraron que, por un
lado, internet ha aumentado la frecuencia y, hasta cierta medida, la
calidad de la comunicación.
Sin embargo, esto por sí sólo, "no necesariamente se traduce en aumentos o mejoras en el aprendizaje", señaló la investigación.
Se encontró que la dependencia de la tecnología
puede entorpecer la espontaneidad y creatividad en la escritura así
como incurrir, consciente o inconscientemente, en la apropiación de
ideas o conceptos de otros.
De hecho, un reciente informe del Proyecto Pew
para Internet, mostró que el 87 por ciento de todos los jóvenes entre
las edades de 12 y 17 años usa internet.
Aunque el 67 por ciento de los profesores
indicó que Internet había mejorado la comunicación con sus estudiantes,
el 44 por ciento también admitió que los trabajos de sus estudiantes
contienen más plagios desde que se popularizó el uso de la red.
El 23 por ciento de los encuestados no estuvo
de acuerdo con esta aseveración, mientras que el 33 por ciento no
estaba convencido de una u otra postura, según se desprende del
estudio, divulgado este mes.
De hecho, un dato interesante es que los
maestros recurren a Internet y otros mecanismos de alta tecnología para
encontrar el plagio en los informes y proyectos que presentan sus
estudiantes.
Por otro lado, Internet ha impactado de forma negativa la redacción de los estudiantes.
Algunos educadores opinan que Internet y otras
herramientas tecnológicas "están sobre simplificando el estilo de la
redacción de los alumnos".
La verificación de la gramática en los
procesadores de palabras, por ejemplo, muchas veces identifican como
incorrectas oraciones floridas y complicadas y sugieren oraciones más
sucintas y más directas como alternativas.
"Así es como el estudiante comienza a perder la calidad artística y
estética en la redacción", lo cual inevitablemente debilita el
lenguaje, según se desprende del informe de la Universidad de Illinois.
"Si un modelo de una computadora se convierte en el formato de
comunicación, entonces uno termina con una lengua que se está muriendo
en lugar de una lengua rica que se enriquece con cambios", señalan.
A pesar de las quejas, el 82 por ciento de los
profesores encuestados indicó que Internet había tenido un efecto
positivo en la manera que ofrecían sus cursos.
El sondeo muestra que incluso los profesores pasan mucho tiempo conectados a la red.
El 40 por ciento admitió que dedican 20 o más horas cada semana a navegar por diversos portales cibernéticos.
Mientras, el 60 por ciento indicó que estaban al
menos de 4 a 19 horas por semana conectados, ya sea para buscar
información o comunicarse, vía correo electrónico con sus estudiantes.
"Para muchos profesores Internet es otro recurso, como un libro o
artículo académico, y se hace difícil imaginar la vida académica sin
acceder a Internet", revelan los investigadores del estudio.
No obstante, aunque los educadores, los
estudiantes y los padres entienden que Internet puede ser un
instrumento muy útil para realizar trabajos académicos y mejorar la
comunicación, el reto, aseveran, es encontrar un balance y reconocer
que existen otras avenidas y recursos para enriquecer el entendimiento.
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