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Internet en España y Europa |
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Eurostat acaba de publicar el informe:
"La utilización de Internet por particulares y empresas en 2004" que
contiene datos e información estadística sobre la implantación de
Internet en los países europeos.
Los españoles se sitúan por
debajo de la media (47%) en la Unión Europea en el uso de las nuevas
tecnologías. Sólo el 40% de los españoles utilizó internet en 2004,
frente a porcentajes de países como Suecia (82%), Dinamarca (76%) y
Finlandia (70%). En un segundo término están países como Luxemburgo
(65%), el Reino Unido (63%) y Alemania (61%).
Internet en las empresas
Las
empresas parecen tomar la delantera en todos los países. En España el
87% de las empresas usan internet, y nuestro país ocupa una posición
muy destacada en conexión de banda ancha entre las empresas, con un
porcentaje del 72%; sólamente la superan Dinamarca (80%) y Suecia (75%).
Pero
pese a esta privilegiada conexión los datos sobre su aprovechamiento no
parecen muy positivos. La proporción de empresas que compran (9%) y
venden (2%) por Internet es de las más bajas de Europa que alcanza en
este estudio una media del 34% y 12%.
Necesidad de una política activa
Los
datos de Eurostat vienen reflejar una situación del desarrollo de la
sociedad de la información en España bastante desfavorable. Pese a
formar parte de una comunidad lingüística de más de 400 millones de
habitantes, España se sitúa en el furgón de cola de la Unión Europea.
Tal
como muestra el gráfico recogido más abajo, el grado implantación de
Internet (particulares y empresas) queda integrado claramente en el
grupo de países del "furgón de cola": Italia, Polonia, Hungría, Chipre,
Portugal y bastante lejos de los países que lideran el uso de Internet.
El
mercado lingüístico del español es un activo que España está
desaprovechando en el contexto europeo. Los resultados vienen a mostrar
las consecuencias de una Administración que durante bastantes años no
instrumenta políticas activas, rehuye del fomento del uso de internet y
frecuentemente lo discrimina frente a otros medios (por ejemplo en
campañas publicitarias). La pregunta es ¿hasta cuando?
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