Cada vez es mayor el número de personas que establecen relaciones
virtuales en Internet, un medio que fomenta la "ciberinfidelidad" y
causa estragos en la vida de pareja, según critica un libro que acaba
de aparecer en Francia. En sus páginas puede leerse que "Internet da la
ilusión afrodisíaca de ser todopoderoso, algo similar a lo que ocurre
con el alcohol en las fiestas de adolescentes, que funciona como un
desinhibidor".
Escrito por Loic Roche, doctor en psicología y especialista en el
impacto de las nuevas tecnologías en el hombre, y por Yannick
Chatelain, experto de la web, "In bed with the web, Internet le nouvel
adultere" (Editions Chiron), afirma igualmente que las relaciones que
comienzan en la Red rara vez son estables.
Sobre todo los hombres, pero también las mujeres, sucumben a los
sitios pornográficos, que bombardean continuamente las pantallas, pero
especialmente a los sitios de encuentros, foros o charlas en tiempo
real, que representan la "tentación de evasión" de la vida conyugal más
común.
Cada día se inscriben 25.000 nuevas personas en Meetic,
el mayor sitio de encuentros existente en Francia, con más de once
millones de abonados. Una vez que se entra en esos sitios de encuentros
y charlas, donde resulta tremendamente fácil establecer relaciones
virtuales, muchas veces bajo una falsa identidad y apariencia, se crea
un estado de búsqueda permanente y dependencia, según el psicólogo.
"Internet da la ilusión afrodisíaca de ser todopoderoso, algo similar a
lo que ocurre con el alcohol en las fiestas de adolescentes, que
funciona como un desinhibidor", y tiene la ventaja de que "es más
sencillo que seguir a alguien que nos sonríe en la calle", analiza el
doctor Roche.
En un 15 o un 20 por ciento de los casos, los cibernautas van
incluso hasta la cita real, que frecuentemente es decepcionante y que
raras veces termina en relaciones estables. Este fenómeno que deteriora
la confianza entre las parejas ha generado un nuevo tipo de profesión:
los ciberespías, que contratan los maridos o esposas celosos para
tratar de averiguar las idas y venidas de sus compañeros por la red y
adivinar sus fantasmas secretos.
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