El ordenador se ha vuelto omnipresente
en la vida de cada uno de mucha gentes, en el trabajo o en casa, e
incluso hasta en la vida sexual si hacemos caso de las investigaciones
sobre la frecuentación de páginas 'webs adultas', es decir,
pornográficas.
"Internet pronto se convertirá en la forma
más común de infidelidad. Cada uno de nosotros lo puede constatar, el
ordenador ya perturbó en parte las relaciones de la familia", afirmó
Yannick Chatelain, especialista en nuevas tecnologías, quien publicó
hace poco en Francia junto al psicólogo Loick Roche, un libro titulado
'En la cama con la web, internet y el nuevo adulterio".
"La infidelidad existió siempre pero
internet facilita las cosas, desinhibe y permite pasar de lo virtual a
la realidad", dijo el psicólogo.
"Este hecho concierne sobre todo a gente
de entre 35 y 45 años, es decir, aquellos que ya tienen una
estabilidad, están un poco fatigados de la vida conyugal, que buscan
algo diferente y no tienen miedo a las nuevas tecnologías", explicó
Roche. "En cuanto a los jóvenes, los encuentros, incluidos los
sexuales, por internet, es lo normal".
El cibersexo relaciona mayoritariamente a
los hombres (un 80% de los internautas de las 'webs adultas') pero la
frecuentación femenina no deja de aumentar, según Netvalue, sociedad de
medida de audiencias en internet.
Además, ningún país escapa a esta
práctica. En 2001, España estaba a la cabeza por delante de Alemania,
Reino Unido, Dinamarca y Francia, según este estudio europeo sobre la
frecuentación de sitios pornográficos en internet. Si escogemos como
criterio el tiempo pasado delante de estas páginas webs, los alemanes
estarían en un primer puesto con 70 minutos, seguidos de los franceses
con 45 minutos.
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