En internet existen infinidad de weblogs, donde
cibernautas "agraviados" pueden escribir libremente sus opiniones, sin
consecuencias judiciales, en contra de sus supuestos victimarios
Los blogs también son otra forma de
desahogar el resentimiento, dice Macario González, experto en nuevas
tecnologías. "La red está invadida por weblogs en donde los
jóvenes, sus principales usuarios, hacen de las suyas expresando
opiniones sobre alguna persona o grupo, sin medir las consecuencias".
Y añade: "Hasta el momento no existe una legislación de internet que
regule estos espacios públicos, que pudieran dañar la integridad de una
persona"
Un caso especial
En Francia,
por ejemplo, existe un sitio en el cual los hombres que son engañados
por sus parejas pueden saldar cuentas con ellas. Por cierto, esa página
hace millonario al ingenioso empresario Milukman que la creó.
Previo abono mensual de 10 euros, sube a la red las fotos o videos
comprometedores de las ex parejas de los usuarios, que éstos mismos le
envían. Ofrece además, otra modalidad: uno de sus mensajeros distribuye
esas fotografías o videos en la oficina de la víctima o victimaria,
como se le quiera ver.
Los hombres despechados y ansiosos de vengarse de quienes les causaron agravios, quedan así plenamente complacidos.
Al enviar las imágenes de sus ex, los hombres deben argumentar el motivo del despecho y dar los datos de la persona odiada.
No hay penalidad
De acuerdo con los expertos, la venganza "Ojo por ojo y diente por
diente" no está sujeta a una ley judicial, "sino a las emociones,
sentimientos, pasiones e impulsos de las reacciones sicológicas y
fisiológicas de cada individuo, por lo que no todos responden de la
misma forma, ni tampoco tienen el deseo o necesidad de vengarse".
Entre los factores que intervienen en el deseo de venganza está el que
una persona se sienta defraudada y vea frustrados sus deseos de
posesión, de poder o estima.
Para Cristian, de 27 años de edad y
estudiante universitario, la venganza es sabrosa. "Mi novia me engañó
con mi mejor amigo, cosa que me dolió mucho. No sabía cómo desquitarme,
hasta que encontré un portal de desquite en la red. Durante tres meses
estuve enviándole correos recordándole a su mamá. Creo que eso me ayudó
a canalizar mi coraje; ya estoy más tranquilo".
Desde el punto
de vista sicológico, el desquite es un sentimiento que produce
satisfacción y placer, y por ello se dice que "la venganza es dulce".
Ahora, aun cuando se lleva a cabo de manera anónima y por la red, es
necesario conservar el dominio sobre uno mismo en el momento de
vengarse. Dice la sicóloga Refugio Contreras, del Centro de Sicología
Aplicada, en la colonia San Rafael, en el Distrito Federal, que el odio
y el sentimiento de venganza pueden cegar a la persona y hacer que
exagere las cosas y actúe sin razonar. En este sentido, también resulta
peligrosa para quien la lleva a la práctica. |