Vimeo es uno de los primeros servicios que permite la creación de weblogs pero con vídeo en lugar de textos escritos.
Era lógico: después de los weblogs en texto y
de los podcasts, el siguiente paso era añadir vídeo a los contenidos
publicados en Internet. Además, diversos factores acercan cada vez más
esta posibilidad para que esté al alcance de todos.
En primer lugar, las cada días más veloces conexiones a Internet,
tanto de bajada como de subida, lo que nos facilita primero la
publicación de este tipo de contenidos (el vídeo emplea mucho espacio
en disco para su almacenaje) y luego su visualización. La cada vez más
gran difusión de las cámaras de vídeo digitales, gracias a la bajada de
sus precios, es el otro factor importante para poder disfrutar de esta
nueva modalidad de publicación online. Ahora incluso sale más barata
una cámara simple de unos pocos megapíxeles que una cámara tradicional
para grabar en cinta. Y aunque la calidad sea inferior, para mostrar lo
que grabamos en Internet es más que suficiente.
Y por último, el factor que nos queda es el medio donde publicar
nuestros vídeos. Un buen ejemplo de estos medios puede ser Vimeo, uno
de los primeros -si no el primer- videoblogs. Funciona como un weblog
normal: primero nos registramos gratuitamente para darnos de alta como
usuarios del servicio. La verdad es que en Vimeo el proceso es
extremadamente rápido, pues solamente se nos pide nombre de usuario,
contraseña y una dirección válida de correo electrónico. A partir de
ahí ya podemos "subir" ficheros de vídeo. El límite de espacio se
encuentra en los 8 megabytes semanales y en principio el formato del
vídeo es libre.
Los internautas pueden añadir en su lector de feeds RSS la dirección
de Vimeo, pues en el momento de entrar un vídeo podemos darle
opcionalmente un título, un pequeño resumen y unos tags para añadir en
la página web generada por el gestor de contenidos.
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