Lo que le faltaba a la tantas veces desacreditada Red. La supuesta
carencia de ética de algunos periodistas de Internet supone un nuevo
desprestigio para el mundo de la información online.
Lo que le faltaba a la tantas veces desacreditada Red. La supuesta carencia de ética
de algunos periodistas de Internet supone un nuevo desprestigio para el
mundo de la información online. Ahora la polémica se centra en Michelle Delio, una colaboradora habitual de Wired que, según una investigación realizada, parece que se ha inventado docenas de nombres (necesita registro)
en sus artículos del último año y medio: no hay forma de locallzar a
docenas de personas que ella había mencionado en sus escritos.
Curiosamente, casi todas estas personas, citadas por Delio en
sus trabajos como fuentes, tenían nombres y ocupaciones demasiado
comunes y, como no, vivían en grandes ciudades. Además, estas supuestas
fuentes no aportaban nada esencial a los reportajes, sino solamente meros detalles complementarios.
La periodista se defiende asegurando que la investigación no ha
demostrado que se haya inventado nada, y que todas las fuentes de
información originales pueden ser contrastadas. No entiende que su carrera y credibilidad
se pongan en juego por una serie de fuentes menores acerca de historias
que escribió hace ya bastante tiempo. Pero sigan leyendo, porque llueve
sobre mojado.
"Los cazadores llegaron en 300 barcos y dispararon sus arpones sobre
las crías de ballena mientras el hielo y el agua se teñían de rojo. La
mayoría de las ballenas tenían menos de seis semanas de edad. Si todo
va como está planeado, 220.000 ballenas,
la cuota del gobierno federal para la caza en Newfouland, serán
asesinadas en menos de un día o dos. El límite de este año está en
320.000. Otras 90.000 fueron asesinadas recientemente durante una
cacería en el Golfo de San Lawrence".
El párrafo anterior fue redactado por la escritora Barbara Stewart, colaboradora del Boston Globe.
Era una historia acerca de la caza de crías de ballena en Newfoundland
(Canadá), y el problema es que la cacería no empezó el día señalado...
sino que fue retrasada por el mal tiempo, como reconoció posteriormente el editor del Globe. Esto ocurrió hace menos de un mes, y no en Internet, sino en papel.
En 2003, dos altos cargos de The New York Times, Howell Raines y Gerald
Boyd, dejaron el periódico después de que se descubriera que su
reportero Jayson Blair falsificaba hechos, se inventaba cosas y plagiaba artículos sacados de Internet.
En fin: CBS, The Washington Post, NBC, CNN, New Republic, USA Today...
La lista de escándalos periodísticos es, desgraciadamente, bastante
larga.
Quizás por ello, The New York Times ha elaborado un decálogo para incrementar su maltrecha credibilidad. Y -volviendo a la Red- más de 300 bloggers reunidos en Nashville (EEUU) están tratando de demostrar a las voces críticas que su trabajo no es ni malo ni poco fiable. Uno de sus argumentos más consistentes es que lo que hacen ellos es proporcionar enlaces a los lectores para que puedan acudir directamente a las fuentes de información primarias.
|