España cerró 2004 como uno de los peores años registrados en la balanza
comercial. Con un aumento de las importaciones del 11,5% a la par que
las exportaciones crecieron tan sólo un 6,3%, el déficit comercial
español registró un incremento del 31,1%. A la luz de estas cifras, el
secretario general de Comercio Exterior, Alfredo Bonet, acusó la
pérdida de competitividad de las empresas españolas en el exterior
provocado en gran parte por la subida de precios en los productos
españoles.
A
la vista de la delicada situación que viven el comercio exterior de
nuestro país, José Montilla, ministro de Industria, Turismo y Comercio
presentó el pasado abril la agenda de iniciativas que componen el
programa Internacionalización Empresarial para mejorar la posición de
las empresas nacionales en mercados potenciales y aumentar las
exportaciones. Entre las medidas tomadas para impulsar la
internacionalización de España destacan un mayor apoyo logístico, una
nueva línea de financiación del ICO, la reforma de la póliza de
inversiones de CESCE (Compañía Española de Seguros de Crédito a la
Exportación) y la flexibilización de las condiciones de acceso a los
fondos COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo).
Tendrán especial atención en este plan los países no integrados en la
UE, en concreto EEUU, China, México, Marruecos, Argelia, Rusia, Japón,
India y Brasil, para dinamizar las ventas en estas zonas, ya que Europa
concentra el 70% de las ventas españolas. En cuanto a sectores, se ha
favorecido también aquellos con alto contenido tecnológico, los cuales
recibirán una dotación de cien millones de euros a tres años y cinco
millones adicionales en créditos FAD (Fondos de Ayuda al Desarrollo).
Pero
son las pymes, como así ha reconocido Montilla, las que se enfrentan a
mayores barreras al desarrollar su negocio fuera de las fronteras. Por
ello, para allanar el camino hacia el comercio internacional a este
colectivo, el Ministerio de Industria acaba también de poner en marcha
el plan Aprendiendo a exportar. Con este programa se pretende
sensibilizar a más de 5.000 pymes sobre la necesidad de salir al
exterior para crecer y ser más competitivas. Esta iniciativa cuenta con
un presupuesto hasta 2006 superior a los 5 millones de euros, dotación
que será gestionada y financiada por el ICEX y con la colaboración de
la DGPYME, el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial),
las Cámaras de Comercio y otros organismos de las Autonomías y de
asociaciones empresariales como la Confederación de Jóvenes Empresarios
(CEAJE), entre otros. Las pymes se beneficiarán de servicios como un
seguro de cobro durante el primer año, prestación que ofrecerá el ICEX
a través de Banesto, agendas a medida para realizar prospecciones
comerciales, asesoramiento personalizado sobre cómo el correcto uso de
las nuevas tecnologías y, en concreto Internet, pueden ayudar a mejorar
la competitividad, apoyos en las tareas de comunicación y marketing,
así como en todos los aspectos de financiación y trámites burocráticos.
Gracias
al apoyo de las administraciones son miles las pymes que se han decido
a dar el salto al exterior. Probablemente de todas estas iniciativas
estatales la más antigua sea PIPE 2000, Programa de Iniciación a la
Promoción Exterior por cuyos brazos han pasado en cinco años unas 3.800
empresas, esto es el 15% de las compañías exportadoras de España. Por
su demostrada eficacia este plan sigue gozando de buena salud y se
estima que este año serán 400 las pymes que se incorporen a PIPE, en
una nueva etapa que hará mayor hincapié en la introducción en la
empresa de mejoras tecnologías.
Después del ICEX, la Cámara de
Comercio, en cada una de sus representaciones regionales, es la
institución que más recursos destina a la internacionalización de las
empresas y la que mayores acciones de apoyo logístico ha desarrollado.
El instrumento básico de las cámaras en impulso a la exportación es el
Plan Cameral, en marcha desde 1991, que aglutina todas las actividades
de apoyo a las pymes españolas con el comercio exterior del ICEX, de
las Comunidades Autónomas, del Ministerio de Industria, junto a otros
de formación e información, promoción directa en países, asesoramiento
personalizado... Anualmente superan en 14.000 el número de empresas
españolas que participan del Plan Cameral de Exportaciones.
En
el presente año, las Cámaras de Comercio han aumentado un 11% sus
recursos, hasta llegar casi a los 66 millones de euros, para apoyar la
oferta exportadora española. Europa Occidental será una vez más el
destino prioritario con el 35% de las actividades concentradas en estos
países. Iberoamérica concentra el 15% de las acciones, seguido de Asia
y Oriente Medio que están experimentando un importante aumento y ya
representan el 12% de las exportaciones. Finalmente, el continente
africano, Europa Oriental, EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda
siguen siendo las zonas menos exploradas por las pymes españolas. En
cuanto a sectores, el 21% de la promoción de las Cámaras este ejercicio
va dirigido al sector agroalimentario, por detrás se sitúan los
productos industriales y tecnológicos.
|