Presionó al rector de la UPV para prohibir la conferencia de Jorge Cortell y que el profesor dimitiera.
(Periodista
Digital) "Internet es una amenaza o una liberación, depende de como lo
uses. SGAE es tu referencia y la mano amiga que te acercará a lo mejor
de las redes y te ayudará a evitar los riesgos de la globalización"
(Eduardo Bautista, presidente del Consejo de Dirección de la SGAE). Y
tanto. Para evitar que los alumnos de la Universidad Politécnica de
Valencia corrieran estos riesgos, la SGAE "sugirió" al rector que
prohibiera a un profesor la celebración de una conferencia sobre la
legalidad de las redes P2P, programa por el que los internautas pueden
intercambiar música y películas. El rector, no sólo la prohibió, sino
que forzó su dimisión. Jorge Cortell daba clases de postgrado en la
UPV desde 1999. Este año, los alumnos le invitaron a dar una
conferencia sobre las redes P2P, a la que ellos mismo habían puesto el
título: "Copiar y descargar música es legal y bueno", título que, según
dice, le gustó porque le "servía para demostrar que eso es así". En
esos días, el director de relaciones Institucionales de la SGAE, Pedro
Farré, andaba predicando en Telecinco y El País la ilegalidad de estas
redes "Peer to Peer" (P2P). "Si es ilegal, que me detengan", pensó
Cortell. Y tras anunciar la conferencia en su blog personal, envió un
burofax a la SGAE, la Unidad de Investigaciones Tecnológicas de la
Policía Nacional y la Fiscalía General de Valencia. Les advertía de que
iba a descargar música durante una conferencia en la Universidad y que
si, como decía Farré, esto era ilegal, vinieran y le detuvieran. Finalmente la charla se dio donde se dan, probablemente, las charlas preferidas de los alumnos, en la cafetería Dicho
y hecho, Cortell descargó música y nadie le detuvo. Pero fue claramente
invitado a la dimisión. Eso... tras una auténtica odisea para poder
celebrar la conferencia que la Universidad había prohibido. Eso sí, sin
decírselo a él, que se las vio y se las deseó buscando un aula. Todas
se las denegaban tras habérsela concedido. Finalmente la charla se dio
donde se dan, probablemente, las charlas preferidas de los alumnos, en
la cafetería. "Dos horas después, -cuenta Cortell- el director del
máster donde yo daba clase me dijo que al rectorado no le interesaba
que yo siguiera dando clase y que debía quitar todos los enlaces a la
Universidad de mi blog". Dimitió, y más tarde vio cómo el vicerrector
de comunicación le negaba como San Pedro: "Jorge Cortell no es ni ha
sido nunca profesor de esta Universidad", dijo. "¡Pero si hasta he
salido en la revista de la Universidad dando clase!", añade él. Puestos
en contacto con Pedro Farré, de la SGAE, confirmó a Periodista Digital
que tanto ellos como la Motion Picture Association (MPA) y Promusicae
contactaron con el rector adviertiéndole que "esa conferencia era
reprochable desde el punto de vista moral, y podría ser hasta ilegal,
como apología del delito". Cortell está convencido de que lo que
hicieron en esa llamada fue amenazar al rector con una inspección a la
Universidad para ver si trabaja con algún software sin licencia. Por qué es legal y bueno, según Cortell -Las
redes P2P fomentan la copia privada. Por tanto, sin ánimo de lucro y
sin perjuicio a terceros (según un estudio de la Universidad de Harvard
cuanto más se comparte una obra, más se vende la original). -No se
pone a disposición pública: el P2P es como si yo dejo un CD en mi mesa,
y dejo la puerta de mi casa abierta. Alguien entra y lo coge de mi mesa
(con las ventajas de la web, que no implica que yo siga teniéndolo en
mi mesa). Yo no he hecho 600 copias y las he distribuido, eso sería
ponerlo a disposición pública, sino que alguien ha utilizado mi copia
privada de forma personal. -Hay muchos artistas que les encanta el
P2P porque les sirve de promoción. El autor quiere libertad de acceso a
la cultura. Es el intermediario el que se asusta y ataca, y lo hacen
argumentando que es para proteger al autor. Por qué es ilegal y perjudicial, según Farré -Es
ilegal el uso de las redes P2P, porque se intercambian obras que uno no
crea. Es delictivo intercambiar obras sobre las que uno no tiene
derecho. Lo dice el artículo 270 del Código Penal. -Además de que lo
diga la ley, es de sentido común. Igual que es ilegal el "mantero" de
la calle. Quien ha creado un trabajo tiene que verse remunerado por
ello.
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