La semana pasada impartí en Barcelona modulo sobre
usabilidad en un master de la escuela 9zeros. Algunos de los asistentes
trabajan en la creación de webs para pequeñas empresas, por lo que
cuando en mi charla me refería constantemente a ejemplos de Google,
Amazon o Yahoo, los participantes me miraban como si aquello no fuese
con ellos y con cierta razón.
Siempre hablamos de grandes webs
porque pensamos que hay que aprender de los mejores, pero ciertamente
estos proyectos a simple vista parecen poco útiles para muchos
desarrolladores que en su día a día crean webs para pequeñas empresas y
negocios sin ninguna pretensión especial más que "estar en eso de la
Internet".
Por su simplicidad en secciones y contenidos estas
pequeñas webs son bastante usables "per se", por lo que no es muy
relevante si el color de los links es estándar o no. Sin embargo si son
importantes los aspectos de usabilidad "estratégica" o global, es
decir, el planteamiento general de la web en su enfoque al visitante
(potencial cliente) y su utilidad para complementar el negocio. Una web que no sirve para nada
Si lo piensas demasiado rápido la web del
concesionario de coches de la esquina no parece que pueda servir para
nada. Nadie compra un coche por Internet y para informarse sobre los
modelos es más común ir a la web de la gran marca.
Así cuando el
responsable del concesionario de la esquina quiere que le hagamos una
web, parece que la máxima es una web "como sea, pero bonita para que
quede contento". Con semejantes premisas, el camino al desastre parece
seguro.
Crear una web que no sirve para nada no tiene ningún
sentido, por tanto nuestra tarea principal es convertir la web de esta
empresa en algo de utilidad para los clientes y que aporte beneficios
al empresario. Es cuestión de pensar en situaciones (escenarios de uso)
donde tenga sentido que la web ayude tanto a la empresa como a los
clientes.
En el caso del concesionario es probable que alguien
pueda estar buscando un concesionario de esa marca en las cercanias del
lugar donde vive, normalmente utilizará Google y escribira algo como
"marca + localización", por ejemplo "Renault en Getafe". Por tanto algo
tan sencillo como incluir muy visible y en el título de la homepage la
situación del concesionario y la marca puede ayudar mucho. Del mismo
modo un mapa en la homepage que explique la situación exacta y como
llegar de diversas maneras (metro, autobus, coche...) puede hacer que
lleguen clientes al concesionario que de otro modo nunca se hubieran
acercado.
Si vamos más allá se puede pensar, por ejemplo, en un
sistema de envio de e-mails o SMS a los clientes para recodarles
revisiones periódicas; cambios de aceite, filtros o neumáticos que la
gente suele olvidar con el consiguiente riesgo para ellos y perdida de
ingresos para el concesionario.
Estar un par de horas en el
concesionario observando, unas preguntas al responsable del negocio, a
los trabajadores o simplemente tratar de ponerse en el lugar de un
cliente nos puede dar muchas ideas sencillas e interesantes.
En
este tipo de negocios donde lo importante es la parte offline, la parte
online no tiene sentido que sea planteada como un sustituto o una
replica del negocio (vender coches), sino como un apoyo, un complemento
para las partes donde el negocio físico tenga problemas (olvido de
revisiones periódicas). Una home útil y que "enganche"
Nada
más inútil que una homepage de bienvenida con un botón "Entrar" o ni
nada más decepcionante que una home vacia con solo vínculos a las
cuatro típicas secciones (quienes somos, productos, clientes y
contactar). Estas homes no generan acción ni motivación en el visitante.
Ciertamente
cuando hay 4 secciones nadie se va a perder en la web y encontrará toda
la información fácilmente, sin embargo ¿por que crear una página de
inicio que no sirve para nada? ¿no sería mejor aprovechar la homepage
para mostrar contenidos?
El paradigma de páginas de inicio
extremadamente útiles y claras es Avidos.net. En una sola página
explican todo lo que hacen, sus clientes y proyectos. En un vistazo ya
está todo dicho. No hay posibilidad de perder ni un solo cliente
potencial que visite la web por falta de motivación para investigarla.
Evidentemente
no todas las homes pueden ni deben ser idénticas a la de Avidos.net,
pero incluir esta información en la homepage tiene muchas ventajas:
-
Mostrar tus clientes directamente en la homepage genera confianza en
los visitantes (potenciales clientes) que no te conocen, que aterrizan
en tu web desde Google (lo más probable) y que no tienen la motivación
necesaria para navegar por las secciones. - También genera confianza
mostrar directamente en la home fotos reales de la empresa, el equipo
de personas, la direccion fisica y el teléfono. Esto da sensacion de
cercanía y de una empresa física. Nada peor en la web de una pequeña
empresa que las típicas fotos del ejecutivo encorbatado con un Pocket
PC en la mano y una secretaria tipo top-model respondiendo al teléfono. -
No hay mejor referencia para los clientes que tu propio trabajo.
Incluir en la home ejemplos y vínculos a trabajos realizados es más
efectivo para conseguir clientes que los típicos textos insípidos
"empresa líder en el sector" o "nuestro compromiso con la calidad".
Una
web con todos estos contenidos en la home no tiene porque ser
forzosamente menos atractiva que otra. Hay mil maneras de presentar
estos contenidos de manera atractiva. Lo que no funciona es primero
pensar en el diseño gráfico y luego en para qué sirve la web. Lidiando con la empresa
Ciertamente
un empresario que simplemente "quiere estar en esto de la Internet" no
va a entender lo importante de estar en Google o lo importante qué es
crear una web que sirva realmente para algo a sus clientes, pero para
eso estamos nosotros y para eso nos pagan. Olvidarse de eso es pan para
hoy y hambre para mañana.
Una opción que personalmente me gusta,
pero no recomiendo demasiado, es tratar de educar al cliente y
explicarle las cosas pacientemente. Es un trabajo duro y poco
gratificante porque inicialmente no entenderá nada. sin embargo cuando
lo entienda saldremos ganando en todos los aspectos.
Otra opción
es la vía de los hechos a posteriori. Una pequeña empresa no entiende
lo importante que puede ser Google para ellos hasta que no les llega un
cliente que dice que les ha encontrado en Google. Que ese cliente le
llegue o no depende del trabajo que hayamos hecho nosotros antes.
Crear
una web que no sirve para nada más que "estar en Internet" y que es
ignorada por Google, es tener un cliente satisfecho en ese momento,
pero que dificilmente nos volverá a contratar porque no percibirá
beneficio. Gestores de contenidos
La mayoría de webs de
pequeños proyectos actualmente se hacen sin un Gestor de Contenidos
(CMS). Esto provoca que sea necesario contratar a un desarrollador cada
vez que se quieran actualizar contenidos de una web. Crear webs
estáticas con Dreamweaver es anacrónico hoy en dia, el resultado son
webs que no se actualizan en años, es un atraso.
Los gestores de
contenidos han hecho que publicar sea tan fácil como enviar un e-mail.
Cualquier persona de la empresa sin conocimientos puede publicar en la
web. Esto permite convertir incluso las webs más humildes en algo vivo,
cambiante y actualizado. Tener autonomía para cambiar contenidos
involucra al cliente en Internet y aumenta su comprensión del medio.
Pensar
que se pierde dinero si el cliente no nos necesita para actualizar su
web no es acertado. Un cliente que se acostumbra a publicar de manera
autonoma, se familiariza con el medio y de manera natural le surge la
necesidad de rediseñar su web frecuentemente, añadir secciones y
funcionalidades, de tal manera que acaba necesitando a los
desarrolladores web incluso más que antes. Un gestor de contenidos es
el primer paso para integrar Internet poco a poco en su negocio. Las prioridades en un pequeño proyecto
Hace
poco en un foro de diseñadores gráficos de la vertiente más estética
(Domestika.org) al comentar una web de venta de vinos sencilla y
bastante centrada en el usuario se decía entre otras cosas "la ves y no
te entran ganas de tomarte un vino, le falta feeling". En mi opinión
esto es confundir prioridades y funcionamiento de una web.
Una
web de vinos no tiene como objetivo prioritario incitar a beber vino,
sino vender vinos y dar información sobre ellos, al igual que un cajero
automático no se crea principalmente para incitar a la gente a que
saque dinero, sino posibilitar que lo saque. En ambos casos no hay que
crear ninguna necesidad porque si el usuario llega al cajero o a la
web, ya tiene la necesidad.
Cuando los recursos son escasos como
en proyectos web de pequeñas empresas, centrarse en los aspectos
críticos y no desaprovechar esfuerzos en elementos de dudosa influencia
es crucial para el éxito. Hay que valorar el ratio coste/beneficio de
cada iniciativa y trabajar en lo que realmente puede dar resultados, en
este caso, el proceso de venta. Flash y animaciones
Muchas
pequeñas empresas quieren para su web una presentación en Flash y
animaciones. Alguna gente identifica erróneamente los ordenadores e
Internet como algo similar, quizás porque ambos se visualizan en un
monitor.
Se han dado mil argumentos acerca de uso y abuso de
Flash, pero al empresario le suele dar igual porque no conoce a Jakob
Nielsen. A nosotros puede que también nos importe poco usar Flash bien
o mal, lo que nos importa es que el cliente quede contento y nos pague.
Sin embargo eso no significa forzosamente interpretar sus peticiones al
pie de la letra e implementar la solución más fácil.
Ni siquiera
Macromedia, el creador de Flash, tiene su página web totalmente hecha
en Flash. Es mejor usar Flash solo para lo que realmente requiera
animación o mucha interactividad. Una web totalmente hecha en Flash
puede provocar que la empresa no aparezca en Google ni buscándola
explicitamente por su nombre. Y ya se sabe, si no estás en Google, no
estás en Internet.
Si hay que hacer una animación
obligatoriamente para contentar al empresario que nos paga, hagámosla
de algo útil o interesante; el proceso de elaboración de un producto,
la cadena de montaje, un tutorial explicativo o la historia de la
empresa, en definitiva, algo que aporte a los visitantes. Las
animaciones gratuitas tipo el logo de la empresa moviendose estilo Star
Wars no sirven para nada ni interesan a nadie. ¿Mostrar los contenidos o la web en si misma?
Un
libro puede hablar de arte, pero eso no implica que haya que convertir
el libro en un objeto de arte también. De igual modo una web cuyos
contenidos sean artísticos no tiene porque ser forzosamente un objeto
de arte.
Si una web se convierte en un objeto de arte, entonces
el objetivo del creador no es mostrar lo que la web contiene, sino la
web en si misma.
Algunos diseñadores gráficos piensan que su
web, por contener su trabajo, que en parte suele ser artístico, debe
ser también una muestra de su arte e impresionar a toda costa al
potencial cliente que visita la web. Creo que esto es un error.
Raramente
una pequeña empresa quiere una web similar a la del diseñador (o no
debería quererla). Normalmente el factor principal que hace contratar
al diseñador serán sus trabajos anteriores, portafolio, referencias,
currículum, etc.
Esta bien que una web impresione a potenciales
clientes, pero no tanto que se convierta en un juego ver el portafolio
o encontrar el e-mail del diseñador.
Si has hecho una animación
genial, darle un acceso claro a la animación desde la home es la mejor
manera de potenciarla, ni ocultarla dentro de un menú desplegable ni
hacer que el usuario tenga que navegar a través de otra animación para
encontrarla. Game Over
En un juego el fin más frecuente es
"Game Over", sobre todo al principio. Si no fuese así, el juego sería
aburrido, demasiado fácil. En un juego se aprende por la via del
ensayo-error, de la práctica, es lo más rápido.
Convertir la
interacción de una web en un juego conlleva irremediablemente muchos
"Game Over". Y claro, cada "Game over" es un cliente perdido. |