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Antena
3 ha estado eligiendo en estas semanas la mejor canción del verano de
los últimos tiempos. Lo ha hecho en reiteradas galas presentadas por
Paula Vázquez y Javier Martín, en la noche del domingo. La elección
final tuvo una audiencia media de 2,3 millones de espectadores, con una
cuota de pantalla del 22,1%, que no es un mal balance. Ha sido un
programa divertido animado por gentes de la escena (Azúcar Moreno, Rosa
y David Civera, entre otros) que cantaban los viejos éxitos y, además,
muy eficazmente guiado por sus presentadores.
Estos
espectáculos de Paula Vázquez y Javier Martín ofrecen una extraña
impresión, como de personajes en busca de autor, es decir, de
presentadores en busca de programa. Antes, este 'Los más' era sólo una
forma curiosa de presentar un programa-batidora: se escogía un
repertorio de imágenes televisivas, se agrupaban por afinidad temática
y se ofrecían al público con el atractivo envoltorio de dos buenas
figuras y unos guiones decentes, adornados con la aparición de un
invitado famoso. El resultado no era malo, pero el producto se resentía
de una cierta pobreza, porque la mera acumulación de imágenes
llamativas no pasaba de ser un argumento menor, un saldo de 'todo a
cien'.
El cambio de argumento ha beneficiado al programa: la
'Canción del verano' permite combinar música, nostalgia e imágenes de
archivo; a lo que se añaden la participación del público y, sobre todo,
la intervención de famosos que interpretan los viejos éxitos del
verano. Tan notorio ha sido el cambio que, en realidad, puede decirse
que se trata de dos programas distintos: 'Los más', con sus retales de
vídeo, ha sido una cosa, y pasa a ser otra, con aires de gran gala para
escenificar un concurso tan artificial como simpático. La 'Canción del
verano' justificaría que 'Los más' se emancipara de esa dependencia,
tan ingrata, de la 'batidora'. Estos dos presentadores también merecen
un programa algo más estable.
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