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Bunbury en el mercado japonés |
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El aragonés presenta en Tokio su último trabajo, dentro de las actividades programadas por la SGAE en laExpo de Aichi.
(ACAM) "No veo imposible hacerme un hueco en la música nipona porque
los japoneses están abiertos a la cultura española, a la de otros
países. Lo que ocurre es que, hasta ahora, no hemos hecho lo suficiente
para entablar esa comunicación". Así de convencido se mostraba ayer
desde Tokio Enrique Bunbury, tras su actuación en la cosmopolita Sala
Duo, a donde ha acudido de la mano de la Sociedad General de Autores y
Editores (SGAE) y de la Sociedad Estatal para Exposiciones
Internacionales (SEEI) para participar en los actos de celebración de
la Semana de España en la Expo de Aichi.
"Llevaba mucho tiempo presionando a la compañía para venir aquí. Me
gusta mucho viajar y abrir nuevos frentes; y con este país siempre he
tenido muy claro que podía encontrar un espacio. No siento esta visita
como una única oportunidad porque estoy aquí para sembrar una semilla",
manifestaba anoche el polifacético Enrique Bunbury, antes de
enfrentarse por vez primera a un aforo nipón, al que presentó lo mejor
de su discografía en solitario: Radical Sonora, Viajero, Pequeño,
Flamingo y Freak Show.
"Estoy convencido de que a los nipones les gusta la música latina, lo
mismo que el reggae y el hip hop. Este es mi primer contacto con ellos
en la que será una noche de trabajo. El placer lo dejo para los
próximos días, jornadas en las que trataré con la gente y se darán,
seguro, sorpresas bonitas", subrayaba un Bunbury ataviado al más puro
estilo cowboy para la actuación de anoche.
"No voy no a desaprovechar la oportunidad que me da la Sociedad General
de Autores y Editores (SGAE). Después, todo depende de nuestra voluntad
y el trabajo. No quiero que este viaje sea una anécdota puntual ni
depender de las faldas de mamá. Hay que demostrar la valía en el
escenario porque abrir huecos es una lucha diaria y constante",
matizaba convencido el zaragozano.
En la mítica Sala Duo de Tokio -propiedad de Jay K, el líder de
Jamiroquai- estuvo acompañando al zaragozano uno de los referentes
cardinales dentro del circuito musical mestizo español: Macaco. El
catalán repasó lo mejor de su música ante un público japonés
mayoritariamente joven, que acudió al local motivado por la curiosidad
de conocer "los otros sonidos españoles, más allá del flamenco".
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