El trío californiano, formado por Billie Joe
Armstrong, Mike Dirnt y Tree Cool, han presentado su último álbum, el
flamante 'American Idiot' (2004) y han repasado buena parte de sus
éxitos ante un recinto prácticamente lleno y bajo un calor asfixiante.
Green
Day se ha metido al público en el bolsillo gracias a un inicio
demoledor, con los tres primeros cortes de su último álbum: los singles
'American Idiot' y 'Holiday', y 'Jesus of Suburbia', una larga sinfonía
formada por varias 'minicanciones' enlazadas a la perfección.
Desde
'Dookie' (1994), disco que les catapultó a la fama, Green Day no
conseguían un éxito tan sonado como el cosechado con 'American
Idiot',un álbum del que se han vendido 8 millones de copias en todo el
mundo (70.000 en España) y que ha sido número uno en 14 países.
Unas
cifras que poca gente se esperaba cuando se publicó el disco, una
arriesgada 'opera punk' conceptual, muy crítica con la administración
de George W. Bush y algunos elementos de la sociedad norteamericana
(haciendo especial hincapié en el papel de los medios de comunicación).
El
repertorio de 'American Idiot' se ha llevado gran parte del
protagonismo esta noche, con canciones como 'Are We The Waiting', 'St.
Jimmy' o la balada épica 'Wake Me Up When September Ends', que ha
llenado el pabellón de los obligados mecheros al aire.
Sin
embargo, los temas más celebrados han sido los viejos e infalibles
himnos de la banda, piezas que marcaron a toda una generación, como
'Longview', 'Basket Case', 'Brain Stew' o 'Jaded', junto con temas más
recientes ('Hitchin a Ride' o 'Minority').
El
trío de Berkeley, acompañado por un guitarrista, un teclista, sección
de viento y percusionista, han sonado compactos y poderosos durante
toda la noche, con las guitarras ruidosas y la voz de Armstrong como
protagonistas, a pesar de que la acústica del Palau no ha hecho
justicia al grupo.
Green Day beben del
punk británico de finales de los años 70 (The Clash y Buzzcocks como
principales referentes), pero tamizado para conseguir un artefacto pop,
de marcada melodía y accesibilidad que consigue atraer a todo tipo de
audiencias.
Por ello, el publico
congregado hoy no podía ser más variado: preadolescentes acompañados
por sus padres, viejos fans de la época de 'Dookie' y jóvenes que han
descubierto la banda gracias a su último álbum y a sus omnipresentes
videoclips.
Billie Joe Armstrong y
compañía han mostrado sus dotes de showmans, sin parar de moverse sobre
el escenario, alentando al público a corear todas las canciones,
cuadrando sus temas con espectaculares explosiones y efectos
pirotécnicos y rociando a la audiencia con pistolas de agua, algo que
se agradecía debido al tremendo calor que se ha vivido esta noche.
Uno
de los momentos más curiosos del concierto ha llegado cuando el trío ha
hecho subir a tres personas del público para que se ocuparan del bajo,
la batería y la guitarra, tarea que han llevado a cabo con mucha
dignidad (uno de ellos se ha llevado como premio la guitarra de
Armstrong).
Green Day han cerrado el
concierto tras cerca de hora y 45 minutos con un bis que ha incluido
uno de sus últimos hits, 'Boulevard of Broken Dreams', una versión de
'We Are The Champions', de Queen, y la balada 'Good Riddance (Time of
Your Life'), interpretada por Armstrong en solitario.
La
banda norteamericana cierra su periplo por tierras españolas mañana, 28
de julio, con un concierto en la sala Arena del Recinto Ferial Casa de
Campo de Madrid.
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