No
es que los viejos rockeros nunca mueran, es que no paran. Los héroes
musicales de los años sesenta son ahora, ellos mismos, los sesenta en
persona, los sesenta y más tacos que se calzan en cada tachuela de la
vieja chupa. Mañana, Van Morrison se incorpora al club; Eric Patrick
Clapton, ingresó el pasado 30 de marzo de 1945; y a los Rolling ya los
ven ustedes (a la vejez vihuelas, aunque sean eléctricas). Mientras,
Bob Dylan, con sus 64 castañas (repasando su obra, hay muy pocas
pilongas) se dispone a estrenar hoy su nueva colección de inéditos,
dentro de la serie 'Bootleg', el número siete, concretamente.
Pero esta vez, no solo su discográfica de toda la vida, Columbia,
ha decidido hacer memoria, sino también se ha rascado la sesera el
cineasta Martin Scorsese, quien ya grabara bajo el título de 'El último
vals' la despedida de The Band de Robbie Robertson, la mejor banda de
Dylan, en una de las más bellas películas musicales nunca rodadas.
Scorsese, que también tuvo un papel destacado en la realización de la
'hippiosa' 'Woodstock', otro gran clásico del género músico-rockero,
estrenará en Norteamérica a finales de septiembre el documental 'No
direction home', basado en la vida del bardo de Minnessotta y cuya
banda sonora está constituida por estas dos docenas y media largas de
grabaciones inéditas de Bob.
Las grabaciones fueron realizadas entre los años 1959 y 1966 y han
sido extraídas de sesiones privadas del cantante y sus amigotes
'folkies', de conciertos en directo, de distintos programas de
televisión y de tomas alternativas en los estudios. El doble cedé -'No
Direction Home: The Soundtrack. The Bootleg Series Vol. 7' es su título
original- se redondea y completa con un libreto de sesenta páginas con
textos de Andrew L. Oldham (fue manager personal, 'coleguita' y
productor de los Stones), Al Kooper (organista y director musical de
Dylan en 'Highway 61 Revisited' y 'Blonde on blonde'), y con un
detallado estudio pieza a pieza.
Primera época
Son tonadas pertenecientes a la primerísima época de Dylan
(clásicos imperecederos en la mayor parte de los casos), un tiempo
juvenil en el que Bob ya parecía haber encontrado respuesta (y no en el
viento) a sus preguntas adolescentes, como ha recordado en 'Chronicles
I', su autobiografía. «No estoy muy seguro -escribe Zimmerman- de
cuándo se me ocurrió empezar a componer mis propias canciones. Jamás se
me habría ocurrido algo comparable a las letras 'folk' que ya cantaba
para expresar mis impresiones. No es como si vieras venir las canciones
y las invitaras a pasar. No resulta tan fácil. Lo que quieres es
componer canciones colosales. Algunas de ellas tan reales como la vida
misma».
Canciones como la primera grabación de una pieza de la propia
autoría de Bob, 'When I got troubles', registrada en 1959, cuando era
un estudiante que ni siquiera había dejado su terruño natal. Gran parte
de los títulos aparecen por primera vez en el filme de Scorsese, como
una versión inverosímil (desnudísima) del clásico de Woody Guthrie
'This land is your land', que apareció mientras se grababa el
documental. «Oír todas esas canciones de Guthrie -explica en sus
memorias- me dejó muy marcado, con ganas de gritar. Era como si la
tierra se abriera a mis pies».
Pero hay más 'delicatessen'. Primera toma completa de 'Mr.
Tambourine man', grabada en compañía del gran Ramblin Jack Elliot,
registro elegido por Roger McGuinn, de los Byrds, para realizar su
célebre versión, la que popularizó el tema en todo el mundo. El
festival de Newport de 1964 está bien representado por una emocionante
versión de 'Chimes of freedom', y por 'Maggie's farm'. Otra toma
inenarrable es la de 'Like a rolling stone', grabada en vivo y en
directo en Inglaterra, en el año 1966. También en directo son las
versiones realizadas en directo en el Town Hall de Nueva York («Blowin'
in the wind', 'Masters of War', «A hard rain's a-gonna fall»). Y así,
hasta 26 titulazos.