|
Tercer álbum de Raging Speedhorn, uno de los grupos británicos de metalcore con mayor proyección
Formados en la ciudad inglesa de Corby, en 1998, Ragin Speedhorn se presentan como uno de los grupos con mayor proyección dentro del ámbito del metalcore.
La formación procede de la fusión de dos bandas locales. John Loughlin, Gordon Morrison y Tony Loughlin, pertenecían a Box, mientras que Frank Regan, Gareth Smith y Darren Smith formaban Soulcellar.
En el 2000 editaron su primer CD con el nombre del grupo como único
título. Poco más de un año después publicaron su segundo trabajo, We Will Be Death Tomorrow y ahora nos presentan su tercer álbum bajo el título de How The Great Have Fallen, donde se incluye un cambio en la formación. El guitarrista original, Tony Loughlin, dejó el grupo y ha sido sustituido por Jaye Thompson.
La base instrumental del grupo no ha sufrido mucho con el cambio puesto
que siguen apostando por un sonido crudo al que se ha adaptado de forma
excelente el nuevo componente.
Lo que nos ofrecen Ragin Speedhorn es una virulenta dosis
de crujientes y hardcorianas guitarras unidas a machacones ritmos y a
una garganta de connotaciones iracundas que en diversos momentos
aparenta la necesidad del bómito.
El recorrido que nos muestra How The Great Have Fallen circula por parámetros en los que en un extremo podríamos situar, voz de Lemmy aparte, a unos Motorhead con auténtica mala leche (A Different Shade Of Shit) y al otro extremo las distorsiones propias del noise, como en Dead Man Walking o Master Of Disaster.
Y, a medio camino de ambos extremos, toda una lección de envenenados
ritmos harcorianos, con bajo y guitarras de afinaciones graves. Algunas
veces llegando al feedback, como en Oh How The Great Have Fallen, en otras, con la voz muy presente y ritmos frenéticos con pequeñas desviaciones (Snatching Defeat From The Jaws Of Victory) y en ocasiones llegando hasta registros de los mismísimos Ministry, como en la brutal e imparable How Much Can A Man Take.
También tienen sus momentos más relajados, por decirlo de alguna forma,
con ritmos más marcados y la gratificante presencia del bajo, como en Fuck You Pay Me, e incluso llegan hasta el doom en la parte final con Don`t Let The Bastards Grind You Down.
En definitiva una amplia dosis de fiereza y rabia posesiva que alcanza límites extremos, espectacularmente producida por Joe Baresi (Queens Of The Stone Age) y que incluye dos bonus tracks para chuparse los dedos: las versiones de Kiss, God of Thunder y de The Kinks, Hatred.
|