El prestigioso Festival de Salzburgo
inaugura mañana su 85 edición para ofrecer a partir del lunes y
hasta el 31 de agosto un total de 183 representaciones de ópera,
música y teatro al más alto nivel.
Además, por primera vez participan dos premios Nobel de
Literatura: el sudafricano John M. Coetzee y la austríaca Elfriede
Jelinek, que junto a Antonio Lobo Antunez, protagonizan las lecturas
de obras propias en la serie "Poetas invitados".
El programa de ópera combina obras de clásico éxito con otras muy
poco conocidas, como "Die Gezeichneten" del compositor austríaco
Franz Schreker, el primer estreno lírico del certamen, escenificada
por Nikolaus Lehnhof y dirigida por el maestro Kent Nagano.
La ópera de Schreker forma parte de uno de los acentos de esta
edición del festival, programado por el director artístico del
certamen, el alemán Peter Ruzicka, el de los espectáculos dedicados
a "los compositores en el exilio".
En ese marco se sitúa también el concierto ideado y protagonizado
por el barítono Thomas Hampson bajo el lema de "Prohibido y vedado.
Compositores perseguidos", con obras de Giacomo Meyerbeer, Felix
Mendelssohn-Bartholdy, Gustav Mahler, Ernst Krenek, Schrecker y Kurt
Weill.
Una gran expectación ha despertado la nueva escenificación de "La
Traviata", de Verdi, que protagonizarán los cantantes Anna Netrebko,
Thomas Hampson y Giorgio Germont.
De Mozart se presentan en este edición "La Flauta Mágica" y "Cosi
Fan Tutte", con la Filarmónica de Viena bajo la batuta de Riccardo
Muti, la primera, y de Adam Fischer, la segunda obra, así como
"Mitridate, Re Di Ponto", a cargo de Les Musiciens du
Louvre-Grenoble dirigidos por Mark Minkowski.
"Mazepa", de Piotr Ilich Chaikovski, con el coro y la orquesta
del Teatro Mariinsky-Kirov, dirigidos por Valery Gergiev, y
"Alceste", de Christoph Willibald Gluck, con la Mozerteum Orchester
Salzburg bajo la dirección de Ivor Bolton, complementan el programa
operístico.
Los filarmónicos de Viena ofrecen además una serie de conciertos
dirigidos por maestros como Muti, Gergiev, Nikolaus Harnoncourt o
Daniele Gatti, mientras que Sir Roger Norrington, Leonides Kavakos o
Heinrich Schiff actuarán al frente de la Camerata Salzburg.
La Filarmónica de Berlín, la Orquesta Sinfónica Alemana de Berlín
("DSO Berlin"), Kent Nagano, la Kremerata Baltica dirigida por Gidon
Kremer, los pianistas solistas Alfred Brendel, Maurizio Pollini, Ivo
Pogorelich, Arcadi Volodos, András Schiff, Lang Lang, o la
mezzosoprano Cecilia Bartoli son otros destacados nombres que
atraerán al selecto público de estos conciertos.
Por primera vez una mujer, la actriz Ulrike Folkerts, encarnará
el lunes a la muerte en el auto sacramental "Jedermann", de Hugo von
Hoffmannsthal, con el cual tradicionalmente se abre el festival en
la ciudad austríaca de Salzburgo, cuna natal de Mozart.
Como todos los años, ese drama se representará al aire libre, en
la céntrica Plaza de la Catedral, mientras que en el Grossen
Festspielhaus la Filarmónica de Viena inicia también el lunes la
serie de conciertos bajo la batuta de Christian Thielemann.
Otra novedad es que por primera vez no habrá un invitado especial
para el discurso solemne en el acto de inauguración del domingo en
la Escuela de Equitación, sino que en su lugar se ofrecerá un
panorama del denso programa previsto.
"Salirse del ritual tradicional es un experimento que siempre
vale la pena", explicó Ruzicka la decisión adoptada.
Así, en el acto inaugural se presentarán cortas secuencias de las
principales producciones de teatro y ópera, después de los discursos
del presidente de la República, Heinz Fischer, del canciller
federal, Wolfgang Schüssel, y de la presidenta del Gobierno federado
de Salzburgo, Gabi Burgstaller.
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