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Soilent Green: Confrontation |
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Cuando parecía que su carrera entraba en declive, Soilent Green resurgen con un descomunal álbum titulado Confrontation.
Soilent Green surgieron
de la escena metálica de New Orleans, pero trasladaron su residencia a
Texas en busca de mejores perspectivas. Desde 1988 han estado apretando
tuercas para que su sonido encuentre un lugar dentro del lado más
extremo del metal.
Después de una etapa de silencio, en parte motivada por la muerte de su
bajista fundador, en un accidente de tráfico, vuelven con renovadas
energías a través de este rompedor con la vital presencia como productor del líder de Hate Eternal, Eric Rutan.
Incursionar en la propuesta musical de Soilent Green es
sumergirse en un arrebatador universo de abrasivas guitarras,
apocalíptica batería y mordaces vocalizaciones que pueden dejar sin
respiración al seguidor más ultra del metal extremo.
A pesar de la virulencia que despiden todas las composiciones de este
energético trabajo, mantienen unos parámetros de cohesión no demasiado
habituales en el estilo. Es decir, sus influencias procedentes del
death o el grind aportan adrenalina en cantidades industriales, pero
también poseen influencias de sonidos más controlados, como la
brutalidad rítmica de Slayer o la desbordante potencia de Pantera. Además, el vocalista Ben Falgoust es un cruce entre Tom Araya y Phil Anselmo.
Los primeros cortes de Confrontation consiguen un efecto abrumador ante el oyente. Las guitarras de Brian Patton y Tony White,
con sus crujientes arremetidas, parecen haber recibido inspiración de
la sierra de Scarface en la Matanza de Texas. Por su parte, la batería
de Tommy Budkley, adquiere dimensiones apocalípticas y el conjunto en general, con la ayuda del nuevo bajista, Scott Crochet, alcanza dimensiones que pueden llegar a aturdir.
En cambio, las canciones que conforman la última parte del álbum, aún
manteniendo la misma energía y coraje de las anteriores, poseen un
cuerpo más sólido, con partes donde el ritmo se desacelera y entra en
acción una dinámica más espesa, con unas guitarras que moldean los
riffs con más detalle y una sección rítmica que marca más los tiempos.
Entre tema y tema, Soilent Green, dan respiro a su aluvión
instrumental con pequeñas dosis de solos de batería, guitarra y bajo y
una última de todos los instrumentos, a modo de momentáneos descansos
para dejar que los oídos se recuperen audición.
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