Por estos días en Washington "libre comercio" es
sinónimo de CAFTA-DR, acrónimo inglés del Tratado de Libre Comercio con
América Central y República Dominicana que vincularía los mercados.
La Casa Blanca ha retomado la ofensiva para lograr la aprobación del tratado.
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En la Organización de Estados Americanos (OEA) el
presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ofrecerá su segundo
discurso sobre el tema en menos de una semana, lo que demuestra su
interés en este acuerdo comercial entre EE.UU., Honduras, Nicaragua, El
Salvador, Guatemala, Costa Rica y República Dominicana.
La Casa Blanca ha retomado la ofensiva para lograr la
aprobación del tratado que, tras el visto bueno del Senado, espera por
el voto definitivo de la Cámara de Representantes.
Según fuentes parlamentarias, faltarían al menos unos 10
votos entre los representantes para asegurar la aprobación del acuerdo,
que, según algunos observadores, se ha convertido en el tratado de
libre comercio más disputado de la historia estadounidense.
Tela y azúcar
Sindicatos, ambientalistas y empresarios de la industria textil y azucarera se oponen al tratado.
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En el sector empresarial, se oponen al CAFTA, principalmente la industria azucarera y textilera.
Los congresistas de estados fuertes en esos sectores
temen que su aprobación signifique cierre de empresas y pérdida de
empleos, y por tanto de votos.
Un informe presentado esta semana por la Oficina de
Presupuestos del Congreso estima que en la próxima década el gobierno
deberá invertir unos US$500 millones para subsidiar la producción
nacional de azúcar, en caso de que el CAFTA sea aprobado.
Además el fisco estadounidense dejará de recibir más de
US$4.000 millones en gravámenes que hoy aplica a productos
centroamericanos.
Una cucharadita
A los azucareros la Casa Blanca les asegura que el porcentaje de producto centroamericano que se importará será pequeño.
"Una cucharadita de azúcar al día", han dicho para ilustrar más de una vez funcionarios del Departamento de Comercio.
También critican al CAFTA grupos ambientalistas y
sindicales que cuestionan el supuesto débil marco legal vigente en los
países centroamericanos que no garantizaría protección al medio
ambiente o a los trabajadores locales.
"Los que se oponen al CAFTA están perdidos en la
biblioteca legal, analizando los textos de códigos laborales y
centrándose en los temas equivocados", aseguró el martes el negociador
comercial estadounidense, Robert Portman.
Vecinos sanos
Para el ministro de Industria y Comercio de Honduras, Irving Guerrero, la oposición a CAFTA está "perdiendo el punto".
"Tenemos la legislación adecuada. Cada vez que firmamos
un convenio con la Organización Internacional del Trabajo se convierte
en parte de nuestra legislación. Tienen estatus de protección
constitucional", aseguró a BBC Mundo el ministro Guerrero.
Sin embargo, Guerrero reconoció que el problema es cómo aplicar esas leyes.
"Por temas de seguridad nacional, por tema de lucha
contra el narcotráfico, por tema de estabilidad, con un vecindario sano
seguro y económicamente pujante no tiene sentido oponerse a CAFTA",
dijo Guerrero.
¿Y si no?
La Casa Blanca tiene invertido mucho tiempo, capital
político y prestigio en lograr la aprobación del CAFTA, por lo que de
no lograrse, muchos analistas consideran que sería un duro golpe a la
imagen del presidente Bush dentro y fuera de los EE.UU.
Fronteras afuera enviaría la señal de que el gobierno
estadounidense carece de la autoridad necesaria para negociar acuerdos
comerciales, justo en momentos en que se desarrolla la Ronda de Doha
sobre liberalización del comercio internacional.
Internamente podría evidenciar que el presidente ha
perdido control de sectores importantes de su propio partido, el que
sería así incapaz de garantizarle mayorías necesarias para aprobar sus
propuestas de ley.
Para los centroamericanos no contar con CAFTA quizá no signifique una gran diferencia en lo inmediato.
La producción regional entra a EE.UU. dentro de un
esquema preferencial conocido como la Iniciativa de la Cuenca del
Caribe, sólo que sujeto a cuotas y en algunos casos a ciertos
impuestos.
"Estamos trabajando en la integración regional, porque
queremos crear una unión aduanera entre los cinco países de
Centroamérica. Pero definitivamente nuestro principal socio comercial
es EE.UU. y al mismo tiempo es nuestro principal socio en política
exterior", le dijo Guerrero a BBC Mundo.
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