Inicio arrow Geo Noticias arrow Política arrow Debate sobre darwinismo
Debate sobre darwinismo Imprimir E-Mail
 Los estudiantes y profesores estadounidenses regresarán dentro de pocas semanas a las clases de Biología convertidos en el objeto de un debate entre políticos y líderes religiosos acerca de si debe enseñarse la noción de "Designio Inteligente" junto a la clásica teoría de la evolución de Charles Darwin. El presidente Bush se manifiesta a favor de mostrar varios puntos de vista sobre la evolución en las escuelas norteamericanas.

A pesar de ser uno de los debates latentes en la sociedad estadounidense, en los últimos meses ha recobrado fuerza, avivado por declaraciones como las efectuadas por el propio presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que dijo hace poco a la prensa en alusión a este asunto: "Ustedes me preguntan si la gente debería ser expuesta o no a diferentes ideas, y la respuesta es ¡sí!".

Su respuesta suscitó intensas críticas entre los oponentes a la noción del "designio inteligente", una teoría de reciente cuño que recuerda al creacionismo al promulgar un origen divino de la vida. El demócrata Howard Deán, antiguo candidato en las primarias del partido, dijo recientemente en la cadena de televisión 'CBS' que Bush está contra la ciencia y que "no hay evidencias que apoyen el designio inteligente".

No obstante, Bush y Deán no son los únicos que han entrado en el debate. El mes pasado, el cardenal austriaco Christoph Schoenborn escribió en un artículo en 'The New York Times' que "el intelecto humano puede discernir expeditiva y claramente el propósito y el designio en el mundo natural". Agregó que el Catolicismo no puede aceptar la evolución si significa "un proceso sin guía ni plan".

Las declaraciones del cardenal causaron consternación entre científicos y educadores --incluidos algunos católicos--, que durante una década se han resistido al Creacionismo, término que corre más suerte en la actualidad en Estados Unidos bajo la etiqueta de "Designio Inteligente" (DI), o ID, por sus siglas en inglés.

CONTENCIOSOS SOBRE EVOLUCIÓN EN 18 ESTADOS

Por su parte, el Centro Nacional para la Educación de la Ciencia ha registrado sólo este año disputas sobre la evolución en 18 estados. Hace algunos días, la Junta de Educación de Kansas dio aprobación preliminar a estándares de ciencia que permiten discutir alternativas de tipo ID junto con el darwinismo. En Pensilvania, un juicio federal pondrá a prueba la legalidad de la enseñanza del ID en las escuelas de Dover.

El movimiento ID sostiene que el mecanismo darwiniano de selección natural que supuestamente produce cambios biológicos graduales no puede explicar cómo se originó la vida. También argumenta que el Darwinismo no explica plenamente cómo las formas de vida extremadamente variadas y complejas surgieron durante los últimos 600 millones de años.

Por lo tanto, concluye, debe haber habido una guía e información procedente de alguna forma externa de inteligencia. Esa inteligencia se asemeja a la noción de Dios, lo que hace que muchos críticos consideren el ID una forma de religión disfrazada de ciencia.

"UNA LUCHA POR LA MENTE DE LA GENTE"

Un profesor de filosofía en la Universidad Estatal de la Florida y ardiente defensor del Darwinismo, Michael Ruse, plantea el conflicto en su nuevo libro, 'The Evolution-Creation Struggle' (La lucha evolución-creación), publicado por Harvard University Press.

Ruse dice que la lucha en torno de ID y la evolución es importante debido a que "se trata de una lucha por la mente y el corazón de la gente, con profundas implicaciones sobre los modos en que vivimos nuestras vidas y regulamos nuestra conducta. Es una batalla religiosa o metafísica, y no simplemente una disputa sobre teoría científica".

Mientras los científicos acusan a los activistas religiosos de extralimitarse al pronunciarse sobre lo que es o no es biológicamente posible, los pensadores religiosos acusan a los científicos de ir más allá de la ciencia para entrar en el ámbito de la teología con algunos de sus pronunciamientos.

Por ejemplo, una declaración de la Asociación Nacional de Profesores de Biología definió una vez la evolución como "un proceso no supervisado, impersonal, impredecible y natural".

Dos distinguidos expertos en religión, el filósofo Alvin Plantinga y el historiador de religiones Huston Smith, persuadieron a la asociación de eliminar los dos primeros adjetivos en 1997, aduciendo que eran afirmaciones teológicas y no científicas.

"?Cómo puede una investigación empírica demostrar que Dios no estaba guiando y dirigiendo la evolución?", plantearon ambos a la asociación.

La respuesta es que dichas afirmaciones trascienden lo que la ciencia puede descubrir por sí sola y entran en el ámbito de la filosofía y la religión, dice Plantinga, un profesor protestante de la Universidad de Notre Dame. "'La evolución sin guía' no es parte de la ciencia", afirma. "Es un añadido teológico" que a su juicio algunos científicos usan para tratar de socavar la religión.

En su opinión, las escuelas deberían enseñar cuatro hechos sobre la evolución: hay un intenso debate; la mayoría de los biólogos considera el Darwinismo como la mejor explicación; algunos creen que el proceso no tiene ninguna guía, y hay "gente respetable" que disiente.

PROS Y CONTRAS EN LAS AULAS

Un filósofo de la Educación en la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill, Warren Nord, considera que se debe plantear a los estudiantes los pros y los contra, independientemente de que ID sea o no inherentemente religioso. Sus motivos: hay una amplia discusión del tema y "se relaciona con los eternos interrogantes filosóficos sobre el designio en la naturaleza que va más atrás hasta los griegos, como también la Biblia".

John Haught, un teólogo católico laico de la presitigiosa Universidad de Georgetown, coincide en que los científicos a veces configuran la evolución en una visión del mundo antirreligiosa que trasciende los límites de la ciencia. Sin embargo, se opone a ID por considerarlo tanto de escasa ciencia como de escasa teología.

Según Haught, los educadores no admiten que "hay diferentes explicaciones" para los fenómenos. Por ejemplo, el agua que hierve puede explicarse en forma válida como moléculas que responden al calor, como los efectos de encender la cocina, o como evidencia de que alguien desea una taza de té.

De manera similar, cree, la evolución puede considerarse tanto el resultado de la selección natural como también parte del propósito general de Dios.

A la espera de un acuerdo, el nuevo desafío planteado por ID parece destinado a llegar al Tribunal Supremo, que en 1987 eliminó de las clases otra crítica al Darwinismo, el "Creacionismo bíblico", por considerarlo promotor de "un enfoque religioso".
 
< Anterior   Siguiente >