Estados Unidos y Australia revelaron el jueves un pacto 'Post-Kyoto' de
seis naciones para combatir el calentamiento global, pero los críticos
dicen que no ofreció objetivos y socavaría los tratados existentes.
Los dos países dijeron que la Cooperación Asia-Pacífico para el
Desarrollo Limpio y el Clima, que promoverá las nuevas tecnologías para
recortar los gases de efecto invernadero, no será una amenaza para el
protocolo de Kioto existente.
'No nos estamos saliendo de Kioto
de ningún modo. Lo estamos complementando', dijo el vicesecretario de
Estado estadounidense Robert Zoellick en una rueda de prensa tras el
foro de seguridad Asia-Pacífico en la capital de Laos, Vientiane.
'Nuestro objetivo es complementar otros tratados con soluciones
prácticas a los problemas', dijo junto a los ministros de Australia,
China, India, Japón y Corea del Sur.
Las seis naciones, que
suman entre ellas casi la mitad de la población mundial y de emisiones
de gases de efecto invernadero, dijeron que el pacto 'buscaría dirigir
los asuntos de la energía, el cambio climático y la polución del aire
en medio de un paradigma de desarrollo económico'.
El acuerdo no-vinculante no incluye límites como los de Kioto en las emisiones y tampoco plazos de tiempo.
Estados Unidos y Australia son las únicas naciones desarrolladas que
están fuera de Kioto, el cual demanda recortes en las emisiones de
gases de efecto invernadero un 5,2 por debajo de los niveles de 1990 en
2008-12. Ambos dicen que Kioto es deficiente porque omite a los estados
en desarrollo.
China e India han ratificado Kioto, pero siendo países en desarrollo no están obligados a cumplir con sus compromisos.
China, que teme que las restricciones medioambientales puedan dañar el
rápido crecimiento de su economía, calificó al nuevo pacto de 'una
solución ganadora-ganadora' para las naciones desarrolladas y en vías
de desarrollo.
¿ASESINO DE KIOTO?
Pero los ecologistas lo
criticaron como un intento de Estados Unidos para crear una distracción
de cara a las conversaciones de la ONU de noviembre en Montreal, que se
centrarán en cómo ampliar Kioto para incluir a las naciones en
desarrollo después de 2012.
El director de política climática de
Greenpeace, Steve Sawyer, dijo que el pacto podría ser 'un acuerdo
tecnológico benigno', pero 'por otro lado, este podría ser la primera
incursión de los estadounidenses y australianos para golpear la
dirección de Kyoto'.
'Los principales beneficiarios serán las
compañías de carbón australianas, algunas de las mayores productoras de
gases invernadero del mundo. Es un pacto maquiavélico', dijo Clive
Hamilton, director del centro de investigaciones del Instituto
Australiano.
El ministro de Exteriores canadiense Pierre
Pettigrew, cuyo país es un fuerte partidario de Kioto, dijo que no ha
visto el pacto como una amenaza a Kioto, que fue acordado por primera
vez en 1997 y entró en vigor en febrero cuando Rusia lo ratificó.
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