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Israel dijo el lunes que
completó la evacuación de los 21 asentamientos en la Franja de
Gaza, un paso adelante en la finalización de los 38 años de
ocupación de tierras que los palestinos quieren para un estado.
"Ya no hay asentamientos israelíes en la Franja de Gaza,"
dijo el mayor general Dan Harel a periodistas. "Los únicos
ciudadanos israelíes (en la zona) son las fuerzas de
seguridad."
Unos 8.500 judíos se habían instalado en Gaza, en donde
viven 1,4 millones de palestinos.
Netzarim fue el último de los asentamientos en Gaza en ser
evacuado. Dos de sus familias pasarían una última noche en la
zona, dijo el ejército. Ambas tenían parientes muertos en
ataques palestinos.
"Nos retiramos contra nuestra voluntad, pero no nos vamos
con la cabeza gacha," dijo el rabino Tzion Tzion-Tawil. "Las
raíces que están siendo arrancadas aquí las volveremos a
plantar a través del país hasta que podamos regresar a
Netzarim."
La comunidad religiosa agrícola de Netzarim, uno de los
primeros asentamientos establecidos en Gaza después de la
guerra de 1967, fue un blanco frecuente de los militantes
palestinos, que reclamaban Netzarim en particular porque divide
la franja en dos.
El presidente palestino Mahmoud Abbas llamó al primer
ministro israelí Ariel Sharon por teléfono para decirle que
esperaba que la retirada abra una nueva página en las
relaciones bilaterales.
Ambos líderes acordaron reunirse pronto, según informó la
oficina de Sharon. La última reunión fue el 21 de junio.
Abbas calificó a la retirada como una "decisión histórica y
valiente," dijo el comunicado difundido por la oficina del
primer ministro israelí.
PAZ
Washington llamó a ambas partes a mostrar liderazgo.
"En el corazón de Orientemedio, una historia de esperanza
se está desarrollando," declaró Bush, quien agregó que "la paz
está cerca de ser alcanzada en Tierra Santa."
Pero en la todavía ocupada Cisjordania, los radicales se
opusieron a ceder los enclaves que los palestinos reclaman para
un Estado, atrincherados en dos asentamientos que las tropas
israelíes también tienen previsto remover, bajo el plan de
retirada de Sharon.
Esa iniciativa contempla sacar cuatro asentamientos en
Cisjordania.
Harel dijo que esperaba que la entrega de Gaza a control
palestino se complete en algún momento de octubre una vez que
las casas de los evacuados asentamientos judíos sean
destruidas.
Tribunales internacionales señalaron que los asentamientos
israelíes en Gaza y Cisjordania son ilegales. Israel cuestiona
esa afirmación.
A pesar de las escenas de los colonos siendo sacados entre
llantos de sus hogares y de los manifestantes arrastrados fuera
de las sinagogas, las evacuaciones de Gaza se realizaron dos
veces más rápido de lo planeado.
Pero se esperan más enfrentamientos en Sanur y Homesh, dos
asentamientos en Cisjordania que serán evacuados el martes.
Los opositores a la retirada buscan que la salida sea lo
más traumática posible, para que resulte más difícil considerar
la entrega de más asentamientos en Cisjordania, donde los
israelíes tienen un lazo bíblico mucho más fuerte que en la
pequeña Gaza.
Sobre una enorme ciudadela de piedra en Sanur, jóvenes
acumularon provisiones y varas de metal soldadas dentro de
armas caseras para repeler a las tropas israelíes.
Temiendo disturbios armados, los jefes de seguridad
advirtieron a los palestinos de las localidades cercanas que el
martes se queden en sus casas.
Los derechistas israelíes dicen que la retirada, representa
una victoria para el levantamiento de los palestinos desde el
2000. La mayoría de los israelíes apoyaron el plan y Washington
espera que sirva como un catalizador para un renovado proceso
de paz.
Sharon señaló el domingo que no habrá más retiradas
unilaterales en Cisjordania, donde Israel busca mantener
asentamientos más importantes, en los que residen decenas de
miles de personas.
"Habrá edificios en los bloques de asentamientos," dijo
Sharon, citado por el periódico Jerusalén Post.
El primer ministro dice que sólo se contemplan nuevas
retiradas a través del diálogo con los palestinos, que a cambio
deben desarmar a los militantes en cumplimiento de la "hoja de
ruta" diseñada por Sharon con el apoyo de Estados Unidos.
Israel fracasó en cumplir con su propio compromiso de
congelar la construcción de asentamientos bajo el nuevo plan.
Los palestinos están contentos de ver la salida de los
colonos de Gaza y de 500 más en Cisjordania, pero temen que
Israel pretenda quedarse para siempre en la mayor parte de
Cisjordania, en cuyos asentamientos viven 230.000 personas.
Unos 3,8 millones de palestinos viven en Cisjordania y Gaza.
(Reporte adicional de Matt Spetalnick en Sanur, Dan
Williams en Homesh, Corinne Heller en Jerusalén y Wafa Amr en
Ramallah)
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