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La abogada uruguaya Hebe Martínez Burlé
confirmó hoy a Prensa Latina que solicitó a la justicia prisión para el
ex dictador Juan María Bordaberry y su ex canciller Juan Carlos Blanco
por los asesinatos de ex legisladores en Argentina.
Antes de partir hacia la vecina
capital argentina, Buenos Aires, la penalista reveló a Prensa Latina
que "en las últimas horas, se presentaron ante la justicia nuevos
documentos oficiales desclasificados en Uruguay".
Algunos de los materiales firmados
por el ex canciller de la dictadura, Blanco, confirman la
responsabilidad de ese con los asesinatos de los ex legisladores,
Héctor Gutiérrez Ruiz y Zelmar Michelini, quienes en mayo de 1976
fueron secuestrados, torturados y asesinados en Argentina.
La documentación -desarchivada en
la cancillería- confirma que Blanco fue protagonista consciente y
voluntario en la vigilancia, persecución y está especialmente implicado
directamente en la ejecución del operativo (asesinato), como parte del
represivo Plan Cóndor, enfatiza la penalista.
Martínez Burlé añade que el ex
canciller de la dictadura fue protagonista y responsable (como autor o
coautor) en los asesinatos de los legisladores Zelmar Michelini, Héctor
Gutiérrez Ruiz y también de Rosario Barredo y William Whitelaw, ex
militantes Tupamaros.
Por otra parte, la abogada que
defiende a las familias de los uruguayos asesinados entregó a la
justicia un Boletín del Ministerio del Interior de la ex dictadura
militar (1973-1985).
En ese documento, el ex dictador
Bordaberry "llega al extremo de manifestar su odio a la democracia y a
quienes la defendieron y la defienden, felicitando al policía que
arrancó el pabellón Nacional de encima del féretro de Gutiérrez Ruiz en
su entierro", comenta.
Lo anterior dice la penalista,
también prueba la impunidad total que tenía la dictadura (y el
dictador), creyéndose dueño del pensamiento, la libertad y la vida de
los ciudadanos, y manifestándolo pública y expresamente.
Entre los documentos descubiertos
en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en algunas embajadas de
este país en el extranjero en la década del 70, aparecen comprobantes
de que las representaciones diplomáticas servían de puente para
perseguir a los opositores políticos.
Como ya habíamos "argumentado y
probado, el trabajo de vigilancia, persecución y castigo a los
uruguayos que se oponían a la dictadura, fue programado minuciosamente
desde la administración de Juan María Bordaberry", agrega la penalista
Martínez Burlé.
También -dijo- esa represión fue
dirigida por los servicios de inteligencia, en coparticipación con la
cancillería, con planes generales para las embajadas uruguayas en todos
los países y programas especiales en los del Cono Sur.
La penalista entregó también a la
justicia local un telex en clave (parte cifrado), donde la sección
consular de la embajada uruguaya en Buenos Aires, solicita "URGENTE-
INSTRUCCIONES", con fecha 30 de agosto de 1974, donde pregunta qué
hacer con "los sediciosos (opositores) requeridos" que concurrían a esa
oficina por trámites de legalización y expedición de documentos.
Por lo anterior y, otros
elementos, los penalistas que defienden a las familias de los
asesinados políticos pidieron que se decrete el procesamiento con
prisión del ex dictador Bordaberry y de su ex canciller Blanco, como
fue solicitado por la fiscal Mirtha Guianze.
Hoy, la abogada Martínez Burlé se
trasladó a Buenos Aires, para -según adelantó a Prensa Latina- analizar
con la justicia de ese vecino país el juicio contra los acusados como
corresponsables de los asesinatos políticos en la vecina nación.
En ese sentido, la abogada dijo a
esta agencia que "espera que la justicia uruguaya actúe contra los
criminales, antes que lo haga la argentina, porque ello le produciría
mucha vergüenza".
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