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La longitud de las contraseñas |
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escrito por Redacción
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Uno de los factores más importantes a la hora de establecer
contraseñas es la longitud de las mismas. Cuanto más larga sea una
contraseña, a un atacante le va a resultar más difícil de averiguar.
Así, una contraseña alfanumérica de solamente tres caracteres resulta
fácil de adivinar, ya que únicamente habría que lanzar un ataque con
una colección muy limitada de posibilidades, alrededor de 50.000
combinaciones distintas.
Sin embargo, si la contraseña alcanza los 8 caracteres (entre letras
y números), un ataque debería probar entre muchos billones de billones
de combinaciones distintas, lo que sin duda hará desistir a un posible
atacante.
A pesar de esto, en la vida diaria se siguen
utilizando contraseñas tremendamente débiles en sistemas de validación
muy importantes. Podemos poner por ejemplo el PIN (Personal
Identification Number) utilizado en los cajeros automáticos, que en
muchas ocasiones está limitado a 4 dígitos, lo que limita el número de
contraseñas a únicamente 10.000. Lo mismo ocurre en los sistemas de
telefonía móvil, que generalmente está asegurados con PIN cortos, de
cuatro guarismos.
Este problema se manifiesta de manera
acuciante en el caso de los dispositivos Bluetooth. Según Yaniv Shaked,
de la Escuela de Ingeniería de Sistemas Eléctricos de la Universidad de
Tel Aviv, un atacante podría interferir en la conexión de dos
dispositivos Bluetooth y llegar a adivinar un número PIN de cuatro
dígitos en un tiempo que oscila entre 3 décimas y 6 centésimas de
segundo.
Este estudio, que será presentado en la reunión MobiSys
de Seattle que se lleva a cabo entre el 6 y el 8 de junio, muestra el
elevado riesgo que existe en los dispositivos Bluetooth por su falta de
seguridad, peligros a los que se suman la mala construcción de
contraseñas. El estudio puede consultarse en http://www.usenix.org/. |