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Preocupación por el Phishing crece |
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Aunque a día de hoy probablemente a la mayoría de ustedes ya les suene
la palabra phishing (algo así como pesca si lo traducimos al
castellano) esta práctica fraudulenta ha sido la última en incorporarse
a las amenazas pero es la que más estragos ha hecho en el último año.
Según el último informe de seguridad, denominado May Global Business
Security Index Report, de la multinacional IBM, los ataques de phishing
se incrementaron un 226 por ciento en el mes de mayo. Además, el
Estudio de Tendencias de Phishing, elaborado por Websense, afirma que
sólo una tercera parte de los empleados encuestados ha oído hablar
sobre esta técnica, mientras que un 4 por ciento admite haber abierto
uno de estos mensajes en su puesto de trabajo.
Continuando con los datos del informe de Websense, el 82 por ciento de
los responsables de TI afirma que sus empleados han recibido ataques de
phishing a través del correo electrónico o la mensajería instantánea y,
de este porcentaje, un 45 por ciento admite que sus empleados "hicieron
clic" a través del URL.
¿Cuál es la principal conclusión que se puede sacar de estos datos?
Ésta podría ser que los empleados tienen dificultades para distinguir
si un sitio Web al que se accede desde un link en un correo electrónico
o un mensaje instantáneo es un caso de phishing. De ahí también se
puede llegar a la conclusión de que la mitad de los responsables de TI
no confía en que sus empleados sepan distinguir si son víctimas o no de
este tipo de fraude.
Volviendo a los datos del estudio, estos afirman que el phishing es una
técnica que cada vez preocupa más a los responsables de TI. De hecho,
el 32 por ciento asegura que estos ataques dieron problemas a sus
empresas el año pasado. Asimismo, la mayoría considera que sus
respectivas compañías no están bien protegidas contra el phishing.
Y de ahí llegamos a otra de las grandes preguntas, ¿cómo se protegen
las empresas contra esta amenaza? Un 60 por ciento de los encuestados
afirmó que bloquea los programas ejecutables transmitidos a través de
mensajes de correo electrónico; un 14 por ciento bloquea el HTML dentro
de los mensajes; mientas que el 24 por ciento reconoce que bloquea el
mensaje dentro de la mensajería instantánea.
Más vale prevenir que lamentar
Dejando ya de lado los datos, y viendo que los empleados españoles no
están preparados para afrontar un ataque de pishing, cabe recordar unas
pequeñas técnicas para evitar el fraude. Así, además de desconfiar de
los mensajes de correo electrónico de remitentes desconocidos, nunca se
debe de introducir datos personales en un mensaje de correo
electrónico. Las entidades bancarias nunca piden los datos de sus
clientes a través de un e-mail y, en caso de duda, siempre se puede
poner en contacto con su banco para ver si el mensaje no es un intento
de fraude.
Además, las páginas Web "seguras", siempre suelen comenzar por https,
(en los mensajes fraudulentos nunca llevan la s final), y hay que
fijarse si en algún lateral de la página aparece un dibujo de un
candando, si es así nos aseguramos de que ésta no es falsa.
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