Los amantes de los juegos de estrategia están de enhorabuena. FX
Interactive presenta "Imperio y piratas" la segunda parte de Port
Royale, una aventura desarrollada para que la atención reflexiva del
jugador, la destreza con los mandos, la habilidad para el manejo de
cifras y datos y los reflejos para hacer el idóneo uso de ellos sean
condiciones indispensables para disfrutarla en su plenitud.
El Nuevo Mundo es una tierra para habilidosos aventureros con una
amplia variedad de dotes. Y es que los condicionantes económicos,
sociales o bélicos para llevar a cabo cualquier negociación,
comercialización o batalla se acercan tanto a la realidad, que su
concreción en el juego es tan heterogénea como la vida misma.

Tras
elegir una de las potencias dominadoras del mundo en el siglo XVII en
el que se encuentra, su historia se desarrollará en una serie de
ciudades caribeñas y sudamericanas en las que se ha cuidado hasta la
vegetación autóctona y entre las que tendrá que tratar de hacer
negocios, alistar hombres, conseguir víveres y solucionar todos los
condicionantes que garantizan el éxito o el fracaso en una operación
bélica naval.
Para ello dispone de 16 modelos de buques cuya
recreación es de una absoluta fidelidad a los que surcaron los mares de
aquella época.

Podrá ir haciéndose con diferentes tierras del Nuevo Mundo después de
vencer a virreyes, asaltar los barcos enemigos y medir su habilidad con
la espada con el capitán del buque rival, además de tener que ganarse
el favor de su Rey para que le conceda beneficios.

Con un precio de 19'95 euros, y disponible para cualquier tipo de PC,
el juego integra la nueva versión del ‘Engine PIII', que los mismos
creadores consideran "el motor de gestión estratégica más completo".
El juego se complica en exceso en el momento en el que se acelera el
tiempo de desarrollo del mismo y se produce una gran diferencia con el
tiempo real, pero ahí es donde entra la habilidad del jugador para
desarrollar sus estrategias.
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