Lo hacen tras un fallo judicial por un conflicto
de patentes con la empresa Immersion Corp, en concreto por la
tecnología que permite al mando vibrar en sincronía con las acciones de
los juegos.
Un fallo judicial por un conflicto de patentes
ha obligado al gigante tecnológico Sony a suspender las ventas en EU de
sus consolas PlayStation, incluida su estrella de la temporada, la
portátil PSP, puesta en el mercado la pasada semana.
No obstante, la paralización no será efectiva hasta
que se resuelva la apelación del fallo judicial, que obliga además a
Sony a pagar a una pequeña empresa de California, Immersion Corp, 90
millones de dólares.
Esta cifra, según fuentes financieras, es tres
veces superior a los ingresos de la empresa californiana en el 2004, y
supone las dos terceras partes de su capitalización en bolsa.
El origen del conflicto se
encuentra en la demanda que presentó hace años esta empresa contra
Sony, por una violación de patentes, en concreto por la tecnología que
permite al mando vibrar en sincronía con las acciones de los juegos.
El caso llevaba en manos de la justicia
estadounidense desde hacía tiempo, pero no fue hasta la pasada semana
cuando la sentencia de un jurado de California fue respaldada por un
tribunal.
La multinacional ya ha anunciado que recurrirá
la decisión, y mientras tanto podrá seguir vendiendo la consola PS2 y
los 47 juegos afectados por la decisión judicial.
Los títulos de la compañía japonesa se
cotizaban al mediodía en la bolsa de Nueva York a 41,15 dólares, un
0,03 por ciento menos que el pasado viernes.
El nuevo "juguete" de Sony, la PlayStation
Portable (PSP), fue lanzada la pasada semana en Estados Unidos, donde
la empresa espera alcanzar la cifra de un millón de unidades en solo
unos días.
La nueva consola es una auténtica plataforma
multimedia capaz no sólo de proporcionar juegos con gráficos de alta
calidad, sino también de reproducir películas, fotografías y música en
un aparato de bolsillo.
En lo que ya se ha convertido en una tradición
en el mundo de los vídeo-juegos, decenas de tiendas en los Estados
Unidos abrieron sus puertas el jueves pasado por la madrugada para
permitir a los más "desesperados" comprar lo antes posible la consola,
que se vende a 250 dólares la unidad.
Los especialistas señalan que Sony puede vender
fácilmente entre cuatro y cinco millones de PSP en Estados Unidos este
año si dispone de la capacidad de producir ese número, lo que colocaría
las cifra de ventas en más de 1.000 millones de dólares, sólo en
"hardware".
La bonanza económica que PSP puede generar no
se limita a Sony. Las compañías de programas cuentan con que cada
usuario comprará entre dos o tres juegos al año a un precio de entre 40
y 50 dólares el título, lo que puede suponer entre 600 y 750 millones
en ventas para el sector.
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