|
Llamar gratis a otro cibernauta en cualquier
rincón del planeta es sólo uno de los atractivos de la telefonía a
través de internet, un servicio que ya utilizan casi tres millones de
personas en Estados Unidos.
El protocolo de voz a través de internet (VOIP, en inglés) es un
sistema que permite a cualquier persona con un ordenador, una conexión
a internet, un micrófono y un juego de altavoces comunicarse gratis con
otros ordenadores.
También permite llamar a teléfonos móviles o de línea fija a una
fracción del costo habitualmente asociado a las llamadas locales o de
larga distancia, en algunos casos unos centavos de dólar.
Asimismo, han surgido empresas que ofrecen aparatos especiales, de
aspecto similar a un teléfono tradicional, que permiten utilizar
Internet sin tener que poner en funcionamiento el ordenador y pagando
una cuota mensual inferior a la de una línea normal.
Tras varios años de experimentación y desarrollo de programas, hoy una
serie de compañías ofrecen servicios de este tipo y ya son 2.7 millones
los estadounidenses que han optado por abandonar sus viejos sistemas
telefónicos y abrazar la nueva tecnología.
Ese numero de suscriptores que utilizan un aparato telefónico similar
al antiguo es más de seis veces la de hace un año, según datos de la
compañía de análisis de mercado TeleGeography.
El ritmo de crecimiento ha superado cualquier predicción y ha hecho que
las grand Nueva York Nueva Yorkes compañías telefónicas y tecnológicas
se sumen a esta verdadera revolución en las telecomunicaciones.
Por ahora, la mayor compañía del sector en EU es Vonage, que posee 750
mil suscriptores, seguida de Time Warner, empresa de televisión por
cable que aprovecha su red para entregar el servicio.
A estas compañías, que ofrecen aparatos que reemplazan el teléfono como
tal, se suman firmas que ofrecen servicios similares pero a través del
mismo ordenador, como Skype, que con 40 millones de usuarios ofrece
llamar gratis a quien tenga el programa, y a sólo dos céntimos de euro
por minuto, a casi todos los rincones del mundo.
Pese a que el crecimiento del sector es explosivo, los ingresos de las
compañías y sus rendimientos en bolsa no son del todo esperanzadores.
Las acciones de VocalTec, 8X8, Net2Phone, Fusion Telecommunications
International y Deltathree, cinco importantes firmas del sector, valen
hoy cerca de un 50 por ciento menos que el valor máximo alcanzado en el
último año, aunque también bastante por encima del nivel mínimo que
anotaron durante el mismo periodo.
Asimismo, según los datos de TeleGeography, actualmente las empresas
del sector tienen ingresos por unos 220 millones de dólares anuales,
una cifra casi insignificante para la industria de las
telecomunicaciones.
Sin embargo, se espera que en dos años los ingresos se eleven a tres
mil millones de dólares, lo que debería permitir que las empresas
comiencen a ganar dinero (hasta ahora la gran mayoría opera con
pérdidas) y muy probablemente también tener un mejor rendimiento en
bolsa.
Pero aunque el atractivo de llamar por una fracción del costo habitual
es el gran motor de crecimiento de este negocio, los expertos creen que
otro factor tanto o más importante podría ser la innovación tecnológica
asociada.
Como las llamadas se efectúan a través de un programa de ordenador, las
posibilidades de agregar servicios extras son casi ilimitadas.
Así, por ejemplo, se pueden añadir servicios que permitan ver el lugar
desde el que se realiza la llamada, grabar conversaciones, alertar a
través del teléfono de un correo electrónico importante, organizar las
direcciones y enviar y recibir mensajes instantáneos al mismo tiempo
que se realiza la llamada.
Con todo, hay algunas dudas respecto a la calidad del servicio, que en
último término dependerá de la calidad de la conexión a Internet y que
no será tan fiable como una vieja línea telefónica, capaz de operar
independiente del suministro eléctrico.
Pero sin duda que así como se ha encontrado solución a problemas como
las llamadas a números de emergencia en EU, también la industria
encontrará soluciones que permitan llegar a tener toda la fiabilidad de
lo viejo con todos los beneficios de lo nuevo.
|