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El registro de llamadas no funcionará |
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José Cervera sostiene que el registro de llamadas y 'mails' no funcionará.
Sólo hay una ley que
se cumple siempre: en algún momento alguien abusará de toda ley
publicada en el BOE. Es por eso que hay que tener un cuidado infinito
al legislar: porque toda ley será abusada. Y por eso el registro
europeo de correos electrónicos, mensajes SMS y hasta llamadas
telefónicas es tan preocupante: si esos depósitos de información se
contruyen para la lucha contra el terrorismo (noble causa), se acabarán
usando para otras cosas. Investigaciones financieras, auditorías
fiscales, demandas de divorcio, 'piratería' de propiedad intelectual...
Aquellos con mejores abogados lo usarán contra el resto. Y esto debiera
preocuparnos.
Las leyes de protección de la competencia intentan impedir que una
empresa dominante en un mercado abuse de ese dominio para bloquear la
entrada a otras empresas. Y sin embargo una empresa de transportes
francesa quiere utilizar estas leyes para bloquear el que un grupo de
señoras de la limpieza se autoorganicen para viajar juntas en sus
propios coches particulares. Es el último caso de abuso de leyes
creadas para otras cosas, pero no el único. Y habrá más.
Cuando alguien tiene poder, lo ejerce. Cuando una emergencia permite a
un gobierno expandir su poder para resolver un problema concreto, es
seguro que ese poder será utilizado para otras cosas. Es por eso que
sería iluso pensar que el recién aprobado registro europeo de llamadas
y correos electrónicos va a utilizarse tan sólo en la lucha contra el
terrorismo.
Si se dispone de esos datos, ¿cómo negar su uso en investigaciones
criminales con víctimas? Luego, se usará para los robos, las auditorías
fiscales, los conflictos laborales, la 'piratería' intelectual, los
divorcios. Al final, con toda probabilidad, se acabará usando para la
selección de personal y las multas de tráfico. Es inevitable.
Inevitable, y malo. Al igual que los millones de cámaras esparcidos por
Gran Bretaña no sirvieron para impedir los atentados del 7J, el
registro de llamadas y correos no detendrá a los terroristas. ¿Alguien
piensa de verdad que la posibilidad de ser detenido después del
atentado suicida le va a importar algo a un kamikaze?
Ese registro no detendrá el terror. Jamás permitirá impedir la comisión
de un atentado; no existirá nunca la capacidad de análisis de
información necesaria para hacerlo en tiempo real. No servirá para que
no haya muertes. Pero sí para todo lo demás; los inspectores de
hacienda, los detectives privados, los 'headhunters' y los 'crackers'
harán buen uso de la inmensa mina de información que los gobiernos
europeos van a crear. Por no mencionar a las fonográficas y sus pleitos
contra el intercambio de ficheros. Al final, llevados por la necesidad
de hacer algo ya (aunque sea inútil), habremos sacrificado una
importante porción de nuestra privacidad (y por tanto, de nuestra
libertad) a cambio de nada en absoluto: no más seguridad física contra
el terror, y menor seguridad jurídica frente a quienes disponen de los
mejores abogados. Que ahora, gracias a nuestros preocupados gobiernos,
también dispondrán de toda nuestra información privada. Un gran triunfo
de las democracias.
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