El móvil ha sido siempre el orgullo de España
en materia de sociedad de la información, el único indicador destacado,
aquel en el que se hacía podio en la clasificación. Las circunstancias
han cambiado. España ha crecido, pero otros lo han hecho más, así que
cae hasta el octavo puesto en el ranking de 2004, superada por dos
nuevos miembros de la UE y Portugal.
El uso del teléfono móvil entre la población española se ha
incrementado durante 2004, al pasar de una penetración del 87% hasta
rozar el 90%. El salto es importante, puesto que demuestra capacidad de
crecimiento en un entorno cercano a la saturación y lleva a España muy
por encima de la media de la Unión Europea por desarrollo de esta
tecnología. Sin embargo, el avance no es suficiente como para mantener
al país en los puestos de cabeza. El crecimiento del año pasado no ha
permitido a España ganar posiciones en la clasificación europea y el
empuje de otros países que hasta ahora estaban por detrás ha tenido
como consecuencia una bajada de puestos en la tabla.
Los datos son de la Unión Internacional de Telecomunicaciones -ITU,
por sus siglas en inglés- y forman parte del informe anual realizado
por la Fundación Auna que se presentará el próximo día 29 y al que ha
tenido acceso este diario. Y dicen que España ha caído hasta el octavo
puesto en el ranking comunitario, frente a la quinta posición de 2003.
Por delante de España se mantienen Luxemburgo -con una penetración
de la telefonía móvil superior al número de habitantes del país-,
Suecia, Italia y Finlandia. Junto a ellos se han colado tres nuevas
naciones, que han experimentado un fuerte crecimiento en el último
ejercicio.
La República Checa es la que mejor desempeño ha tenido. Partía de la
décima posición en 2003 y ha logrado llegar hasta el cuarto puesto,
tras elevar la penetración celular del 84% al 95,2% en doce meses.
Tampoco Eslovenia lo ha hecho mal, con un salto al quinto lugar que
permite a estos dos países recién incorporados a la Unión Europea
superar nada menos que a un histórico del móvil como Finlandia y
relegarla al sexto puesto.
La tercera nación que ha adelantado a España es Portugal, también
después de un fuerte crecimiento que le ha llevado casi hasta el 90% de
penetración desde el 83% en 2003.
Punto fuerte de Europa
Las altas penetraciones que existen y lo reñida que está la
clasificación da muestra del elevado grado de desarrollo que tiene la
telefonía móvil en Europa. Es, sin duda, la tecnología en la que el
Viejo Continente es más fuerte y también en la que España más destacaba
hasta que otras naciones han pasado a pisar más fuerte que ella.
De los 25 países que componen la UE ampliada, catorce están por
encima de la media -es del 79,9%- en uso del móvil y sólo once por
debajo. De estos últimos, sorprende la posición de Alemania, Francia y
Holanda, con penetraciones muy bajas y poco crecimiento entre un año y
otro. Estos tres países son los únicos del furgón de cola que no forman
parte de las diez recientes incorporaciones a la UE, porque los otros
ocho acaban de entrar en el arco comunitario. En cualquier caso,
incluso las penetraciones de los rezagados de la lista superan el 70%
de la población salvo en cinco casos y sólo hay dos países -Letonia y
Polonia- que están por debajo del 60%, que es el uso del móvil por cada
100 habitantes que tiene en estos momentos Estados Unidos.
Décima en todo el mundo
España ha caído hasta la octava posición europea en uso del
móvil, pero está entre las diez primeras del mundo por utilización de
esta tecnología. Esta cifra da idea de lo desarrollada que está Europa
con respecto a otras naciones, puesto que España sólo retrocede dos
puestos en la clasificación global.
Pero una cosa es la posesión
de un teléfono móvil y otra el uso, y ahí también España está bastante
fuerte. Según el estudio de la Fundación Auna, el 74% de los usuarios
españoles utiliza el móvil a diario, con una media de 3,9 llamadas cada
jornada, 0,9 accesos al buzón de voz y el intercambio de 2,3 SMS.
Es
en este último apartado donde España destaca entre las demás. Aunque no
hay datos de todos los países europeos, la consultora Netsize la sitúa
entre las tres primeras del Viejo Continente, con 23.600 millones de
mensajes de texto intercambiados en 2004, sobre un total de 200.000
millones en Europa.
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